El Mago Nacho presenta 'Abracadabra'

El ilusionista afincado en La Pola celebra hoy en el Auditorio sus diez años de carrera con un show de gran formato y dos números nuevos

JOSÉ CEZÓNPOLA DE SIERO.
El Mago Nacho, ayer en el bar Molly Malone de La Pola. ::
                             PABLO NOSTI/
El Mago Nacho, ayer en el bar Molly Malone de La Pola. :: PABLO NOSTI

El ilusionista Ignacio González Rodríguez, conocido artísticamente como el Mago Nacho, presentará esta tarde en el Auditorio poleso (20 horas. 5 euros) su espectáculo 'Abracadabra', con el que está celebrando sus primeros diez años de trayectoria en este apasionante mundo.

El show se estrenó hace un año en Avilés y el artista ofreció después cuatro exitosas actuaciones en Madrid, dos en Santander y una en la Laboral, además de colaborar con la Fundación Alimerka. Se trata de un espectáculo «de gran formato y de grandes ilusiones», en palabras del protagonista, cuya principal novedad en la cita polesa será el estreno de dos números: uno de levitación de un objeto pesado y otro de contorsionismo. En este último participa su mujer, la polesa María Belén Muñiz, quien necesita realizar un calentamiento de dos horas.

El show 'Abracadabra' consta de diez números donde habrá también juegos de magia de cerca o de efectos de luces. El espectáculo va dirigido a un público familiar e infantil a partir de los dos años de edad. «Me ayuda mucho mi hijo de 3 años, porque veo lo que le llama la atención y lo que le pilla», explica. Su deseo es que este espectáculo «siga creciendo cada año y poder ir incorporando las mejores ilusiones».

Nacho González nació en Noreña hace 35 años, aunque lleva afincado en Pola de Siero desde hace dos décadas. Su interés por la magia viene desde muy pequeño y sus primeras adquisiciones fueron los famosos juegos de Borrás, Magic Andreu y Juan Tamariz, uno de sus referentes en el mundo del ilusionismo.

En una ocasión acudió en un bar de Oviedo a un espectáculo del mago Javi Piñeiro y se armó de valor para ir a contarle su vocación. Él le puso en contacto con la Sociedad Oviedo Mágico. «Me dijo que es un arte que se estudia y que hay que quererlo todos los días igual que a la mujer», recuerda. Su debut se produjo en la residencia de ancianos Los Canapés, de Avilés, un momento que recuerda con especial gratitud. Y en Siero siempre le han tratado muy bien, tanto la Fundación de Cultura como el Plan de la Infancia.

El joven ilusionista asegura que, con el paso de los años, se pone cada vez más nervioso antes de una actuación, «porque la responsabilidad es mucho mayor». Y sigue un ritual de alimentación «con más líquidos que sólidos».

Lesión en una mano

A lo largo de esta década de actividad, el Mago Nacho tan solo sufrió un percance serio en Carbayín, donde se clavó en la mano derecha un cuchillo jamonero al ejecutar un número en unas condiciones ambientales inapropiadas. Tardó varios meses en recuperar la plena movilidad, momento en que aprovechó para estudiar a fondo al famoso mago argentino René Lavard, quien practica la cartomagia con la mano izquierda al haber quedado manco por un accidente infantil. Es otro de sus ídolos, junto a Pepe Carrol o el propio David Coperfield, de quien piensa que «despierta mucha envidia por su fama».

Nacho asegura que hay que practicar todos los días, sobre todo cuando se cultivan todos los géneros del ilusionismo. «La baraja es igual que el que toca un instrumento», afirma.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos