Guillermo Martínez ve «discriminación» en el recorte en ayudas a libros de texto

El Principado denuncia que Rajoy pretende castigar de esta forma a Asturias por sus «políticas diferentes»

L. RAMOS OVIEDO.

«El Ejecutivo del PP está penalizando de forma injusta a comunidades que, como Asturias, han optado por un modelo de política diferente». El consejero de Presidencia y Portavoz del Gobierno del Principado, Guillermo Martínez, reprochó a Rajoy que recorte en ayudas a libros escolares, favoreciendo la desigualdad social. «Esto supone, además, una nueva discriminación del Gobierno central hacia Asturias, que sufre el mayor recorte», declaró ayer en rueda de prensa.

Martínez subrayó que se trata de un ajuste que afecta a las familias con menos recursos «y que más sufren las consecuencias de la política abrasiva de un Gobierno que castiga a los estudiantes que requieren un mayor apoyo».

Según la resolución publicada recientemente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el importe para el desarrollo del programa para la financiación de los libros de texto y material didáctico en los niveles obligatorios de la enseñanza en 2013 asciende a 18.559.610 euros, lo que supone un 40% menos respecto al curso anterior. Asturias es una de las comunidades donde más acusado es el recorte, pasando de los 308.947 euros destinados a este fin en 2012 a los 140.830 de este año, un 54,4% menos. El portavoz del Gobierno asturiano incidió en que el Ejecutivo regional «ha intentado evitar este tijeretazo» incrementando los fondos propios destinados a ayudas a libros de texto para que la partida global se mantenga, en 2014, en torno a los dos millones de euros. De este modo, resaltó que el Principado pasará de destinar 1,69 millones de euros en el curso pasado a 1,85 en el siguiente para «paliar» el recorte.

Asimismo, Martínez recordó que «en Asturias siempre se ha apostado por una educación pública de calidad, con estándares muy por encima de la media nacional».

Padres y alumnos indignados

Los principales afectados por el recorte también han querido dar su opinión al respecto. Así, representantes de familias y alumnos han advertido de que, si el año anterior cerca de 600.000 alumnos se quedaron sin ayudas para libros de texto, ahora esa cifra aumentará. La Confederación Nacional de Padres Católicos de Alumnos se ha mostrado a favor de que los libros de texto sean gratis ya que suponen un «coste irracionalmente elevado», especialmente en estos momentos difíciles para muchas familias, y el Sindicato de Estudiantes ha señalado que disponer de material didáctico gratis «debería ser un derecho del ciudadano».