Un proyecto que busca la diversificación y que encontró el apoyo de la Universidad

JOSÉ MARÍA URBANOAVILÉS.

El Grupo Daniel Alonso encontró en el proyecto Solardis una buena oportunidad para meterse de lleno en el mundo de las nuevas tecnologías y de paso diversificar su negocio, como ha venido siendo una constante desde sus inicios.

En este caso, el trabajo realizado en Asturias encontró, lo mismo que Endesa y Alener Solar, el apoyo económico del Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). Asimismo, Antonio García Álvarez, ingeniero y Director de Desarrollo Corporativo del Grupo Daniel Alonso, obtuvo el inestimable soporte de la Universidad de Oviedo. En concreto, del Departamento de Física en la persona del doctor Ingeniero Naval Jesús Ignacio Prieto, referente internacional del motor Stirling. Y por otra parte, de la colaboración del Área de Ingeniería de la Construcción del campus universitario de Viesques, en particular el soporte de AST Ingeniería, cuya experiencia en cálculo avanzado y simulación ha sido determinante para la realización del proyecto.

El grupo avilesino intentó también con este proyecto colaborar con otras compañías asturianas, aunque en esta ocasión sin demasiada suerte. En el caso de los espejos, piezas técnicamente muy avanzadas, acudió a Rioglass, empresa con la que se realizaron varios estudios de forma conjunta. No se pudo alcanzar una solución óptima y se salió al mercado nacional, sin conseguir tampoco resultados satisfactorios para la buena marcha del proyecto, por lo que finalmente hubo que recurrir a un proveedor alemán con experiencia en la energía solar de concentración, que fue el que ofreció una solución viable desde el punto de vista técnico y económico.

En Asturias se ha trabajado solo con uno de los sectores del espejo (faceta) para las pruebas y el resto se suministrará directamente a Sevilla. Aquí es donde se hará el examen desde el punto de vista de la precisión y su comportamiento real con distintas velocidades de viento, estando preparado para soportar vientos de hasta 50 kilómetros por hora en operación y de 150 kilómetros por hora parado en posición de defensa. En una semana comienzan las pruebas que determinarán si el sistema está listo para competir en el mercado.