Vuelven los problemas al hospital

El comité de empresa acusa al Sespa de dar la espalda a los empleados, obligándoles a acudir a los tribunales para defender sus derechos Los trabajadores del Grande Covián dicen estar «en una situación de desamparo»

ANA MORIYÓNARRIONDAS.

Si alguien pensaba que con la integración del hospital de Arriondas y sus trabajadores en el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) se iban a acabar los conflictos labores en este equipamiento hospitalario, se equivocaba. Han vuelto a saltar las chispas entre la plantilla de trabajadores del centro de cabecera del Área Sanitaria VI y la Consejería de Sanidad hasta tal punto que el comité de empresa, encabezado por José Ignacio Rodríguez Campos, emitía ayer un comunicado en el que asegura que la plantilla del Grande Covián se encuentra en la actualidad en una «situación de desamparo» ya que «desde la integración (los trabajadores) hemos visto mermados nuestros derechos con incumplimientos reiterados a nuestro convenio colectivo». «En el Sespa siguen considerando a nuestro hospital un hospital de segunda», denuncian.

El nuevo conflicto laboral surgía hace unos meses cuando los trabajadores del hospital comprobaron que no estaban cobrando los trienios en sus nóminas según el convenio colectivo y, al preguntar por esta circunstancia, les informaron que a partir de ahora este complemento salarial deberían solicitarlo puntualmente cubriendo un formulario con el que el comité de empresa no está en absoluto de acuerdo. Para solucionar este conflicto el comité convocó una comisión partidaria con el gerente del centro (quien respondió por escrito que no se considera interlocutor válido para examinar y resolver las cuestiones laborales y asistenciales conflictivas), el director de personal del Sespa y la recientemente destituida gerente del Sespa. Estos dos últimos tampoco acudieron a la reunión, por lo que los trabajadores entienden que las autoridades sanitarias asturianas «siguen con la misma estrategia que en tiempos pretéritos pretendiendo judicializar las relaciones de la dirección con la parte social por negar derechos innegables». Y es que, advierten los afectados, esta situación de desamparo les obliga a acudir nuevamente a los tribunales para defender sus derechos. «Tras muchos meses teniendo el silencio por respuesta y sin lograr ninguna solución a los problemas planteados, creemos oportuno hacer pública esta situación de ignorancia hacia los representantes legítimos de los trabajadores, de la ilegalidad constante a la que se nos somete y en definitiva al desgobierno que existe en nuestro hospital», declaran.

Y aseguran que esta situación no sólo afecta a la plantilla, sino también a los usuarios, ya que los profesionales siguen sin conocer cuál es el hospital de referencia del Grande Covián «y esto supone un caos sobre todo en situaciones de falta de camas, situación muy frecuente como sabrá la población», apostillan. Igualmente, tampoco se ha normalizado la labor de las comisiones asistenciales, «sin que gran parte de ellas hayan sido ni siquiera formadas, tales como: riesgos laborales, enfermedades infecciosas, técnico asistencial».