«El terreno sobre el que se asienta la pasarela se nos viene abajo»

'Imagina un bulevar' advierte sobre los «problemas geotécnicos» de Ventanielles y de la falta de accesibilidad de la infraestructura

ANA SALASOVIEDO.
Los miembros de la plataforma junto a dos representantes de UPyD, ayer junto a la pasarela en Ventanielles. ::                             ÁLEX PIÑA/
Los miembros de la plataforma junto a dos representantes de UPyD, ayer junto a la pasarela en Ventanielles. :: ÁLEX PIÑA

La lluvia no dejó en casa ayer a una decena de miembros de la plataforma 'Imagina un bulevar'. Es precisamente la constancia de este fenómeno meteorológico lo que ha desatado sus alertas. El terreno sobre el que se asienta la nueva pasarela que unirá Ventanielles con Teatinos sufre desprendimientos a ambos lados. El viernes, varios operarios que trabajan en la infraestructura colocaron grandes bloques de piedra para tratar de frenar la pérdida continua de tierra que la lluvia se lleva «porque no han hecho nada para drenar el terreno y la arena no tiene ningún tipo de agarre», apunta José Antonio García, uno de los vecinos del número 1 de la calle Río Cares.

Junto a su vivienda, y entre el centro de salud, se asienta la pasarela. A su garaje llega parte de la tierra que se va desprendiendo de la obra. «A ver qué inventan para intentar frenar esto», piensa. «Harán la escollera más grande», proponen los demás.

Están preocupados porque el Ayuntamiento, dicen, va cambiando el proyecto original en función de los problemas con los que se va enfrentando. Apuntan, por ejemplo, que ha desaparecido uno de los espacios libres que dejaba la infraestructura inicialmente. Unas modificaciones que se producen sin la información que reclaman los vecinos, más ahora, atentos a los desprendimientos. «Sabemos los problemas geotécnicos de Ventanielles. La manzana de edificios de enfrente se hundió en 1999» cuando se construía el aparcamiento junto al Palacio de los Deportes. «Desconocemos qué consecuencias puede tener para la estabilidad de la infraestructura que se asienta sobre un terreno que se viene abajo; un amontonamiento que no drena y no se sostiene», alertó ayer Manuel Carrero, miembro de la plataforma y arquitecto.

Han solicitado al Consistorio una explicación sin, por el momento, conseguirla. Han enviado un escrito en el que advierten también de que la nueva pasarela no cumple la normativa de accesibilidad, con una pendiente superior a la permitida del 8%, y sin los descansos exigidos.

«No han pensado en que aquí vive mucha gente mayor y con discapacidades, no nos han tenido en cuenta para diseñar» la pasarela, criticó la presidenta de la asociación vecinal Belén González. «Esto es una chapuza que nos ha costado 500.000 euros» cuando hubiera sido mucho más barato «hacer un paso de peatones» convirtiendo la autopista en lo que los vecinos reclaman: un bulevar.

Seguirán reclamando su transformación, ahora con 120.000 euros reservados en los presupuestos locales. El 23 de febrero tienen prevista una nueva marcha a pie, con juegos para los niños, pendiente aún de la aprobación de la Delegación del Gobierno. «Queremos demostrar que esta puede ser una zona para disfrutar y no solo para que pasen los coches».