El Simpa critica la reducción de médicos en las Urgencias de Cabueñes

«Nos pone los pelos de punta», afirma el sindicato de facultativos mientras que los afectados apuntan que el HUCA tiene el cuádruple de residentes

LAURA FONSECAGIJÓN/OVIEDO.
El Simpa critica la reducción de médicos en las Urgencias de Cabueñes

El Sindicato Médico (Simpa) criticó ayer con dureza la decisión de Cabueñes de reducir la cifra de facultativos de Urgencias, área que casualmente el pasado lunes ha sido ampliada con la incorporación de una nueva planta para boxes de observación. La medida «nos pone los pelos de punta», asegura el secretario general del Simpa, Antonio Matador, que recuerda que se trata de un área «históricamente saturada y cuyos profesionales vienen sufriendo sobrecarga laboral desde hace años». Quitar efectivos, en relación con las tres médicas con contrato de guardia a las que ya se les comunicó que dejarán de prestar servicio a partir del 1 de marzo, «no hará más que agravar los problemas en las Urgencias del hospital gijonés», alertó.

Precisamente, ayer, uno de los profesionales de dicho servicio, el médico adjunto Carlos González Pérez, volvió a insistir en algunas de las críticas vertidas ayer y precisó que los facultativos no están en contra de la ampliación de las Urgencias. De hecho, «consideramos que además de ser una medida necesaria, es una magnífica noticia para todos». No obstante, no comparte las valoraciones que realizó el director de Atención Sanitaria y Salud Pública del Área V, Eduardo Segovia. «El hecho de que las compañeras que serán despedidas estuviesen contratadas bajo el epígrafe de 'contratos de guardia', no minimiza para nada el hecho de que la labor que realizan desde hace años en el servicio sea muy necesaria para el desarrollo normal de nuestra tarea».

Sobre el efecto que la reducción de médicos tendrá en el día a día, dicho especialista matizó que «en absoluto repercutirá en la atención que reciban nuestros pacientes. Somos profesionales que trabajamos en un ámbito muy sensible de la sanidad pública. Somos conscientes de nuestro deber y compromiso y el Sespa, también (de ahí la facilidad con la que cuenta para adoptar este tipo de medidas)», indica. En todo caso, considera que la reducción de personal «repercutirá en nosotros mismos, que lo pagaremos en forma de aumento de desgaste en lo profesional y en lo personal».

Comparativa con Oviedo

En cuanto a la comparativa que Sanidad realizó entre el servicio de Urgencias del HUCA y Cabueñes, asegurando que en Gijón, en el turno de noche, había un médico más (cinco en Cabueñes frente a los cuatro del Hospital Central), Carlos González dice que «son afirmaciones parciales y maliciosas». Dicho facultativo cree que a las autoridades del Sespa «se le 'olvida' mencionar que en las Urgencias del HUCA hay un volumen de médicos internos residentes trabajando que cuadruplica a la cifra de Cabueñes». Finalmente, considera que «perder profesionales de medicina en un servicio médico siempre es una mala noticia, y en nuestro caso concreto no es una excepción, y lo creo más allá de afirmaciones sesgadas y trufadas de medias verdades, que en el fondo lo que pretenden es justificar algo que es de difícil justificación ante la opinión pública».