Sanción de una semana sin móvil por utilizarlo en el recinto escolar

A. VILLACORTAGIJÓN.

Al margen de la indumentaria, colegios e institutos son tajantes en cuanto al empleo de teléfonos móviles en sus instalaciones. En eso sí que hay unanimidad, aunque con matices.

Así, por ejemplo, el Reglamento de Régimen Interior del IES Fernández Vallín dicta que, «durante la permanencia en el recinto escolar, excepto en el periodo de recreo, no se podrá hacer uso del teléfono móvil, salvo que sea requerido para alguna actividad lectiva».

Durante los recreos, su utilización queda limitada a llamadas o mensajería. Nunca podrán usarse para sacar fotos o grabar, ni imagen ni sonido, lo que se considera una falta que concluye con la retirada del aparato durante una semana, periodo tras el cual «podrán pasar a recogerlo por Jefatura de Estudios». Y, si los escolares son menores de edad, incluso «deberán personarse sus padres o tutores» para recuperarlo.

Por norma general, todos los centros prohíben su utilización en el recinto educativo en horario lectivo salvo cuando exista una causa justificada para su uso y se desentienden de los terminales en caso de que se produzcan robos.

«Solo nos faltaba tener que ocuparnos de eso también», ironiza la directora del IES Jovellanos, donde uno de sus docentes vio cómo su imagen era colgada en la red con una serie de comentarios denigrantes como telón de fondo.

Se trata de evitar por todos los medios la forma de ciberbullying más extendida entre los adolescentes en edad escolar hoy por hoy: el acoso a través del teléfono móvil. Una práctica que ya han sufrido profesores y alumnos de varios institutos de la región y que se ha incrementado en los últimos tiempos.

Sindicatos como ANPE han denunciado ya que el alumnado «utiliza cada vez más redes como Tuenti, Twitter o Facebook como escarnio de los docentes». Y, como ejemplo, ponen el caso de una maestra asturiana que «se encontró una foto de su culo colgada en internet».