Dos kilómetros de juegos en el bulevar

La plataforma en defensa de la eliminación de la autopista a la entrada de la ciudad transforma este espacio

IDOYA REYOVIEDO.
Los participantes en la jornada de juegos improvisaron un campo de fútbol sobre el asfalto. ::                             MARIO ROJAS/
Los participantes en la jornada de juegos improvisaron un campo de fútbol sobre el asfalto. :: MARIO ROJAS

Con la excitación propia de una jornada de juegos, varias decenas de personas, muchas de ellas niños, se citaron a mediodía de ayer en la glorieta de la Cruz Roja, en ese punto donde materialmente comienza la autopista, aunque el Plan General de Ordenación Urbana diga que es una calle más de la ciudad. «Estamos aquí porque queremos hacer un bulevar», comentaba Carmen, una de las niñas que ayer encabezaron la marcha a pie por ese espacio que los vecinos pelean por recuperar. «No lo queremos, lo vamos a hacer», le corregía su amiga Cecilia.

La plataforma 'Imagina un Bulevar', con permiso de la Delegación de Gobierno, transformó durante dos horas ese tramo de asfalto que reclaman para uso vecinal en una zona de juegos. Dos kilómetros para jugar al cascayo, la comba, campos medios, el pañuelo, para organizar una carrera de chapas y, por supuesto, para improvisar un enfrentamiento de fútbol. Aunque entre juego y juego había quien reflexionaba sobre su presencia en la carretera. «Nos lo estamos pasando muy bien. Nos gustarían más días así, pero ¿qué es un bulevar?», se preguntaba una pequeña. «Es una zona con árboles y carril bici en la que vamos a poder jugar. Porque no tenemos parques, están todos muy lejos», le respondía otra pequeña.

Los niños acompañados por padres y abuelos portaban silbatos y carteles con el lema 'Autopista no, bulevar sí'. «No podemos seguir con la segregación de los barrios. Creemos que la reordenación de esta zona debe estar unida con el futuro de la fábrica de armas de La Vega y lo que queremos es participar en la redacción de un proyecto», explicaba ayer el arquitecto Manuel Carrero.

A los vecinos no les sirve que ahora se diga que se han reservado 120.000 euros del presupuesto para la redacción de un proyecto, «porque el año pasado había 50.000 y no se hizo nada». En todo caso, invitan al alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, a que se acerque hasta Ventanielles y exponga, si lo tiene, su proyecto. «El Ayuntamiento parece que no entiende que lo vecinos queremos intervenir en el futuro de nuestros barrios», insistía Carrero. Ayer lo dejaron claro: la «vieja autopista» se convirtió en zona de juegos.