Cultura tramitará la declaración de la fábrica de armas de Trubia como BIC

La consejera del ramo asegura que admitirá la petición «sin duda alguna», aunque advierte que los trámites son «largos y complejos»

IDOYA REYOVIEDO.
Cultura tramitará la declaración de la fábrica de armas de Trubia como BIC

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte iniciará los trámites para incoar el expediente para la declaración de la fábrica de armas de Trubia como Bien de Interés Cultural (BIC). Así lo comunicó ayer la consejera del área, Ana González, tan solo una semana después de que el Grupo Municipal de Izquierda Unida presentara el documento con la propuesta demandada por los vecinos de la localidad.

El geógrafo Manuel Antonio Huerta, encargado de elaborar un exhaustivo informe, propone la protección del conjunto histórico de la fábrica de armas, así como del barrio obrero de Junigro, el primero que ocupó la margen derecha del río Trubia. Además, como en toda declaración de BIC, señala un entorno que también quedaría blindado.

«La fábrica de armas de Trubia podría perfectamente ser declarada BIC y nuestra voluntad es, sin duda alguna, tramitar esa petición», se comprometió González. No obstante, la consejera advirtió que la tramitación es «larga y compleja», pues este tipo de procesos requieren la solicitud y evaluación de informes y análisis de expertos.

En la actualidad solo dos inmuebles del conjunto de la fábrica cuentan con protección. Son el inmueble de oficinas y el de artillería, considerado como «el mejor edificio industrial de España». Pero dentro de ese recinto hay muchos otros bienes muebles e inmuebles que deberían, según los impulsores de la idea, estar protegidos. Allí se conserva la residencia de ingenieros, con capilla y cementerio, el edificio del laboratorio con material, que fue incluso reclamado por la empresa alemana que lo fabricó para su museo, y diferentes elementos artísticos. Todos los bienes enumerados sumados al barrio de Junigro con el casino obrero y bloques de viviendas suman una treintena a proteger.

«La declaración de un BIC implica conservar y mantener el patrimonio industrial, pero también que siga con la misma actividad. Y si hubiera edificios sin uso, sería necesario darles utilidad social, hotelera o de algún tipo», explicó durante la presentación Huerta. De hecho, el proyecto incluye muchos edificios del entorno sin uso, como el de la Bombilla. IU pidió la intervención de la consejería de Cultura «para que no se destruya ni un papel más. Documentación de carácter histórico se está sacando en camiones para llevarlos a Cogersa. La empresa General Dynamics está destruyendo documentos de los años 30», aseguró el portavoz de IU en el Consistorio, Roberto Sánchez Ramos. Asegura que han dado este paso porque asó lo reclamaban los vecinos de Trubia y «porque queremos que este sea el final del expolio».