El Ayuntamiento decreta la ruina de Uría, 74 y asegura la fachada

La propiedad tiene hasta finales de marzo para presentar una propuesta de intervención respetuosa con las condiciones del edificio

G. D. -R.| OVIEDO.
El 74 de la calle Uría, con los vanos reforzados con listones. ::                             M. R./
El 74 de la calle Uría, con los vanos reforzados con listones. :: M. R.

En los años 30, Joaquín Vaquero Palacios y Francisco Casariego colaboraron en una serie de edificios de viviendas levantados en los solares dejados por otros destruidos durante los hechos revolucionarios del 34. Introdujeron un lenguaje racional y moderno, con novedades entonces como los armarios empotrados o los dúplex. Muchos fueron incorporados en 2006 al Catálogo con distintos grados de protección. Entre ellos, el 74 de la calle Uría, cuyo estado de conservación era «correcto» entonces, pero que el Ayuntamiento acaba de declarar en ruina económica y, más urgente, en «ruina física inminente parcial» de parte de su fachada.

Tras comunicárselo a la propiedad, la comunidad de herederos de José Esteban Fernández Alverú el mes pasado, el Ayuntamiento inició ayer la supervisión de los refuerzos necesarios para evitar desprendimientos de materiales. Los técnicos rechazaron las tres propuestas de la propiedad para realizar el refuerzo de la fachada por basarse en supuestos técnicos erróneos formulados «sin visitar el edificio». Los funcionarios de Licencias destacan que la «hoja exterior» de la envolvente «no está unida estructuralmente a la interior», de la que la separa una capa de mortero de cemento de 5 centímetros, «cuya capacidad de adherencia puede considerarse casi nula». Esta «hoja exterior» se sustenta prácticamente sobre el voladizo de la primera planta. De hecho, el edificio llevaba años andamiado a la espera de una solución técnica. De momento, el Ayuntamiento está, amparado en una orden de ejecución subsidiaria, asegurando los vanos con refuerzos antes de proceder al apeo de la fachada que recomiendan los informes.

Advierten a la propiedad de que ni la ruina económica, ni la física parcial «habilitan» u «obligan» a demoler el edificio. Al contrario, dan a los propietarios un plazo hasta finales de marzo para presentar una propuesta de intervención respetuosa con la protección del edificio (parcial 3 en el Catálogo) sin que, entretanto, pueda obviar que está «obligado a adoptar las medidas de seguridad pertinentes para evitar daños a personas y bienes, así como a mantenerlo en las condiciones de seguridad y salubridad previstas en la legislación».