«Las orquestas sinfónicas ya no son cosa de hombres»

Oviedo Filarmonía , la agrupación española con mayor porcentaje de mujeres, más de un 40% , da un concierto por el Día de la Mujer

MARÍA LASTRAOVIEDO.
«Las orquestas sinfónicas ya no son cosa de hombres»

La neoyorquina Marin Alsop hizo historia en septiembre de 2007 al convertirse en la primera mujer directora de una de las grandes orquestas del mundo, la Orquesta Sinfónica de Baltimore. En la capital del Principado, José Gómez, Friedrich Haider y Marzio Conti han dirigido Oviedo Filarmonía hasta el momento. Las mujeres no se han puesto aún detrás de esta batuta, pero de todas las agrupaciones es la que más puede presumir de equidad. La plantilla tiene 55 músicos, de los que 27 son féminas. Más de un 40% de presencia femenina, lo que la convierte en la orquesta sinfónica «con más mujeres de España en porcentaje». Ayer, justamente, ofreció un concierto en el Auditorio por el Día de la Mujer.

Beatriz Cabrero, inspectora regidora de la agrupación, asegura que «las orquestas sinfónicas ya no son cosa de hombres», pero no hace demasiados años que contar con tantas féminas «era impensable». Nacida en 1999, Oviedo Filarmonía es «relativamente joven», a la que el cambio generacional y la mayor aparición de mujeres en los conservatorios «han afectado positivamente».

La clarinetista Inés Allue fue una de las 15 mujeres que participaron el 6 de febrero de 1999 en la presentación oficial de la orquesta durante un concierto en el teatro Campoamor. De todas ellas, trece continúan en Oviedo Filarmonía y han visto su evolución durante más de una década. Para Allue, «cada vez es más habitual ver a muchas mujeres en las orquestas», y es tan solo en los puestos de dirección donde «hace falta más presencia». Comenzó en la música a los 8 años, y ya no lo dejó. Dice que «es una forma de vida».

Su compañera Marina Gurdzhiya, nacida en Rusia, reside en Oviedo desde hace 13 años y forma parte de Oviedo Filarmonía. Su abuela fue la primera en darle clases de música, y ahora ensaya unas cuatro o cinco horas diarias con la formación, más otro par en su casa. Asegura que «en esto de la música no existen sexos, se trata de sentir o no sentir». Su opinión es compartida por Luisa Lavin, natural de La Habana, y que viajó hasta Oviedo para estudiar música junto al maestro Yuri Nasushkin, quien le informó de las pruebas de acceso para la orquesta, que en sus inicios era conocida como Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo. Desde entonces se ha convencido de la importancia de la presencia de la mujer: «Es todo un logro que hablar de equidad en una orquesta sea algo ya prácticamente normalizado».

Para ella, como para las 27 mujeres de Oviedo Filarmonía, «espiritualmente y emocionalmente la música aporta muchísimo».

La gran mayoría de ellas forman parte de la sección de cuerda, solo Allue y otra flautista pertenecen a la de viento; y en cuanto a nacionalidades, además de España, Cuba o Rusia, también hay mujeres portuguesas, colombianas, británicas o búlgaras. La mayor de todas tiene poco más de 40 años, y las más pequeñas 23. Son las gemas Emma y Miryam Ortega, que han dejado Cuenca para estudiar en el Conservatorio Superior de Música. Están como colaboradoras de la agrupación, y la semana que viene harán las pruebas de acceso para la orquesta. Hay dos plazas vacantes. Aspiran a ser las nuevas mujeres de Oviedo Filarmonía.