Educación negociará el cambio de baremo en las listas de interinos

El Principado se muestra dispuesto a aceptar las propuestas sindicales que no sean «inmovilistas»

A. VILLACORTA OVIEDO / LA FRESNEDA.

La primera reunión para negociar un nuevo acuerdo para la elaboración de las listas de docentes interinos se saldó ayer con la promesa del Principado de atender las reclamaciones sindicales por parte del director general de Personal Docente y Planificación Educativa, José Antonio Fernández Espina.

El portavoz de la consejería anunció, tras la primera reunión de la mesa sectorial docente, la convocatoria de un segundo encuentro, a principios de la próxima semana, «para seguir negociando un nuevo acuerdo» que sustituya al vigente firmado en junio de 2005, además de mostrar a las centrales su «disposición y flexibilidad para estudiar» sus planteamientos.

Más aún: precisó que la Consejería de Educación aceptará «aquellas posturas que encajen con la premisa de asegurar un nuevo marco que ofrezca una respuesta equitativa y razonable a las demandas de los diferentes colectivos del profesorado, con y sin experiencia docente». Y también habló de «la importancia de aplicar los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso al empleo público», ya que «el objetivo final es garantizar la calidad y estabilidad profesional de los docentes y, sobre todo, la calidad del sistema educativo público».

«Una dictadura»

Así, explicó que la Administración ha rechazado ya algunas posturas por «inmovilistas». «Con unas listas de interinos bloqueadas, ningún nuevo opositor tendría posibilidad real de trabajar como docente», añadía Espina, mientras que la diputada regional del PP y portavoz de Educación, Susana López Ares, pedía «a la consejera que negocie, ya que hay dos colectivos importantes, como son los interinos y los jóvenes, que quieren concurrir a las oposiciones. Y le recordamos que su grupo tiene 17 de los 45 diputados y actúa como si fuera una dictadura».

López Ares le recomendaba, además, que, «en lugar de entrar como un elefante en una cacharrería, está a tiempo de replantearse el baremo» inicialmente propuesto, que fue calificado por FETE-UGT de «absolutamente inaceptable» y de «auténtica provocación». «El borrador, junto con una oferta de empleo público que no quiere nadie, va a constituir una 'tormenta perfecta' un auténtico despropósito que conseguirá dar una patada, o mejor dicho una coz, en todos y cada uno de los traseros de los funcionarios interinos asturianos», aseguró la secretaria general del sindicato.

Por su parte, centrales como CC OO defendieron «la mejora del sistema de regulación de las listas a través de un acuerdo que permita avanzar en la estabilidad y la mejora de las condiciones laborales del profesorado interino». Lejos, eso sí, del borrador presentado por Educación, que, «en vez de ser una propuesta de avance, es un verdadero instrumento para la rotación en el empleo debido al desequilibrio radical en la ponderación de la experiencia y de la nota de oposición».

El documento supone «dar la vuelta al calcetín al acuerdo actual», abundó ANPE, «pues se minora descompensadamente el valor de la experiencia en beneficio del mérito obtenido» en un examen. El derecho al cobro del verano o el equilibrio entre la experiencia y la puntuación obtenida en las oposiciones son algunos de los pilares irrenunciables también ellos, al igual que para CSI y SUATEA, que denunció que «en el Principado se intenta justificar lo injustificable». Exigen, por tanto, la retirada del borrador y la de la convocatoria de oposiciones».