La investigación concluye que la adjudicación no respetó las normas europeas

Andecha había denunciado que el puerto camufló el sobrecoste como una nueva fase de las obras

NACHO PRIETOGIJÓN.
El eurodiputado Mikel Irujo, junto a Paulu Ríos y Brunu Gómez, ante las oficinas de Olaf. ::
                             E. C./
El eurodiputado Mikel Irujo, junto a Paulu Ríos y Brunu Gómez, ante las oficinas de Olaf. :: E. C.

Tanto Los Verdes, socios entonces del Gobierno del Principado, como Andecha Astur denunciaron en distintos momentos un intento de ampliar la subvención europea concedida para la ampliación de El Musel (247,5 millones de euros) con el objetivo de financiar el sobrecoste. La petición por España de nuevos fondos se hizo, en realidad, para una supuesta segunda fase de la obra que nunca existió ni estuvo planificada. La Unión Europea llegó, efectivamente, a conceder el dinero solicitado por España, pero la mera comprobación de que no había tal segunda fase obligó a desviar esos nuevos fondos a otra obra española.

Pero Andecha registró oficialmente su denuncia en la Oficina de Lucha Contra el Fraude, a través del eurodiputado de Europa de los Pueblos, Mikel Irujo, y la investigación fue más allá de esa segunda fase fantasma, y llegó también a la primera. Pronto surgieron discrepancias sobre el procedimiento seguido para la contratación pública, al parecer porque la normativa española es distinta a la europea, pero la Abogacía del Estado defendió siempre, al menos hasta ahora, la corrección del procedimiento seguido.

Ahora trasciende, además, el enfado de la Olaf por lo que considera falta de facilidades para acceder a determinados registros contables durante la investigación.

El resultado es un informe que propone a la Dirección General de Política Regional que recupere las cantidades entregadas (el 80% del total o, lo que es igual, 198 millones).