«Mató a Evaristo llevado por una ofuscación y la traición de su amigo»

Los forenses declaran en el juicio por el crimen de la cuadra de Quintueles que el acusado «tuvo una reacción de descontrol por los celos»

OLAYA SUÁREZGIJÓN.
Ángel F. V., durante el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial, en Gijón. ::                             PURIFICACIÓN CITOULA/
Ángel F. V., durante el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial, en Gijón. :: PURIFICACIÓN CITOULA

Ofuscado. Traicionado. Dolido. Obsesionado. Fueron algunos de los términos con los que ayer los psiquiatras forenses describieron el estado mental en el que se encontraba Ángel F. V. en el momento en el que presuntamente acabó con la vida de Evaristo Álvarez Pastur en la cuadra de caballos que le tenía arrendada en Quintueles (Villaviciosa). «Su capacidad intelectual le permite diferenciar el bien del mal, pero ese conjunto de sensaciones derivadas del desamor y de la traición del amigo desencadenaron en una reacción de descontrol por los celos», declararon ayer los expertos que lo examinaron.

El autor confeso del crimen del gijonés de 43 años disparó a la víctima en dos ocasiones con una escopeta de caza después de que se enterase de que supuestamente mantenía una relación sentimental con su expareja. Los médicos forenses que ayer declararon en la segunda sesión de la vista oral por el crimen que se celebra en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, apuntaron que tal y como constató la autopsia, el primer disparo se realizó con el cañón del arma apoyada en el pecho de la víctima «y le traspasó directamente el corazón». Hubo un segundo disparo en la parte izquierda del tórax, «con una trayectoria que evidenciaba que se había producido cuando la víctima se iba cayendo como consecuencia del primer disparo».

El procesado -para quien el fiscal solicita 16 años de prisión por un delito de asesinato- declaró el primer día del juicio que «no tenía intención de matar a Evaristo, sólo quería asustarlo». Fue él mismo quien momentos después del crimen -el 1 de enero de 2012- llamó a un amigo para que le acompañase a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía para confesar lo ocurrido.

Sus desavenencias surgieron a raíz de que presuntamente se enterase de que la víctima mantenía una relación sentimental con la que era -«o había sido», ahí surge la controversia- su pareja sentimental. «No entendió que su amigo le traicionase cuando él mismo le había perdonado los meses de alquiler de la cuadra de caballos cuando Evaristo estuvo cumpliendo prisión preventiva por un delito de drogas», manifestó el psiquiatra que intervino en el procedimiento judicial a petición del abogado de la defensa.

Camisetas de 'Varis'

Amigos, familiares y compañeros de la víctima asistieron al juicio vistiendo camisetas con la cara de 'Varis' para pedir «justicia» por el fatal desenlace del gijonés, vecino de la Campa Torres y que en 2009 había alquilado la cuadra de caballos del procesado en el barrio de Cerreo, en Quintueles (Villaviciosa), para criar ejemplares y dar clases de equitación.

El juicio se celebra por la modalidad de jurado popular. Los miembros del tribunal deberán deliberar el grado de culpabilidad de Ángel F. V. una vez que hoy la fiscal, las dos acusaciones particulares y el abogado de la defensa presenten los informes tras escuchar el testimonio del procesado, de los efectivos de la Guardia Civil que llevaron la investigación y de los médicos forenses que intervinieron. La acusación pública solicita 16 años de prisión, mientras que dos acusaciones particulares -una ejercida por la novia y otra por los hermanos- elevan esa petición de condena a los 17 años. La defensa pide que cumpla una condena máxima de tres años y medio de prisión.