El carril bici del Muro empieza a crecer

La construcción del nuevo tramo implicará la supresión de un sentido de circulación para el tráfico entre Domínguez Gil y Ventura Álvarez Sala Mañana comenzarán las obras para prolongar su recorrido desde la escalera 7 hasta el Campo Valdés

Carril bici en la zona de Gaspar García Laviana donde también será ampliado. ::                             JOAQUÍN BILBAO/
Carril bici en la zona de Gaspar García Laviana donde también será ampliado. :: JOAQUÍN BILBAO

Apenas ha cumplido un año y ya se prepara para crecer. Doce meses después de que comenzara la construcción del carril bici del paseo del Muro, que puso fin a la larga polémica sobre la convivencia entre ciclistas y peatones en uno de los espacios más concurridos de la ciudad, todo está listo para su prolongación. La empresa Alvargonzález Contratas, que ya se ocupó de la ejecución del primer tramo, iniciará mañana los trabajos para que la vía exclusiva para bicicletas llegue hasta el Campo Valdés. Esta intervención restará espacio a los vehículos a motor, que además se verán obligados a modificar su ruta para los trayectos que realicen en sentido Este-Oeste.

La obra, que salió a licitación por 382.869 euros, impuestos incluidos, tendrá finalmente un coste de 241.286 euros, tras ser adjudicada a la oferta más ventajosa de las 21 presentadas. El plazo de ejecución marcado ya en las bases del concurso es de dos meses, por lo que si todo discurre según el calendario previsto de obra los ciclistas podrían circular ya por esta nueva plataforma reservada a finales de junio. Tras la preceptiva delimitación de la zona de tajo, los trabajos comenzarán con las actuaciones de saneamiento -los sumideros de rejilla distribuidos a lo largo del carril bici, y que causan molestias a los ciclistas por la facilidad con la que las ruedas se encajan en sus cavidades, serán sustituidos por otros de tipo 'buzón'- y fresado. La intención es aprovechar esta intervención para renovar la capa superficial de asfalto de la calzada a lo largo de todo el Muro, con la excepción de pequeños tramos que ya han sido asfaltados recientemente, como el que va de la escalera 3 a Domínguez Gil.

Según el ingeniero responsable del proyecto, el pavimento está muy deteriorado en muchas zonas, «con roturas, agrietamientos y blandeos que lo hacen cercano a su agotamiento». Por eso se plantea el fresado de los 4 centímetros superiores del aglomerado asfáltico, sanear posteriormente el firme en aquellas zonas donde sea necesario renovar la capa intermedia y extender finalmente una nueva capa de aglomerado de cinco centímetros de espesor. En quince días, a la par que se avanza con el asfaltado, se empezará a trabajar también en los bordillos y aceras y ya a principios de junio, aproximadamente, empezarán a instalarse los separadores -idénticos a los que delimitan el espacio ciclista en el resto del paseo-, se pintará la señalización horizontal y se instalarán señales verticales. Además del nuevo tramo, el carril bici preexistente se asfaltará con un pavimento coloreado de tonalidad roja similar a la que muestran el resto de vías de la red ciclista de Gijón, para resaltar su presencia junto a la calzada para vehículos a motor.

Cambios en el tráfico

Cuando se complete la obra los usuarios de la bicicleta no tendrán que compartir, como hasta ahora, espacio con el resto del tráfico en el tramo que discurre desde la calle de Juan Alonso hasta el Campo Valdés. Tras la inauguración de la primera fase del carril bici, entró en vigor la prohibición de circular sobre vehículos de dos ruedas por el paseo, por lo que a partir de este punto los ciclistas que se dirigen hacia el Campo Valdés tienen que avanzar por la calzada sin ninguna separación física con respecto a los coches. Por su parte, los que pedalean hacia el Este desde el Ayuntamiento tienen que dar un rodeo por Capua, Marqués de Casa Valdés y Eladio Carreño y posteriormente cruzar un paso de cebra antes de poder entrar en el carril bici.

Pero los ciclistas no serán los únicos que noten el cambio que vivirá esta zona de la ciudad de aquí al verano. Los vehículos a motor serán los grandes damnificados, pues serán los que tengan que ceder parte de su espacio a las bicicletas. Entre Juan Alonso y Domínguez Gil desaparecerá el doble carril que existe aún para los coches que circulen desde el Piles hacia el Campo Valdés. Un semáforo regulará el giro hacia Capua, suprimiendo el actual ceda el paso que da preferencia a los coches que llegan desde el Náutico, para intentar favorecer la fluidez.

Desde Domínguez Gil quedará prohibido continuar de frente hasta el Campo Valdés, ya que el carril que hay ahora será absorbido por la nueva vía ciclista. Los vehículos motorizados que quieran hacer ese trayecto deberán girar hacia la izquierda, circular por Domínguez Gil y San Bernardo y solo podrán regresar al Muro a la altura de Ventura Álvarez Sala, ya que en ese último tramo sí permanecerá el doble sentido de circulación. Dentro de esta nueva regulación del tráfico será necesario reducir ligeramente la isleta peatonal ubicada en mitad de la calzada junto a los jardines del Náutico, para facilitar el giro hacia la calle de Jovellanos.