Contacto con el futuro laboral en el instituto

El objetivo de esta idea, pionera en Asturias, es que los estudiantes conozcan la realidad de la profesión para la que quieren prepararseEl IES La Luz desarrolla desde 2007 un proyecto en el que los alumnos realizan prácticas en empresas

BORJA PINOAVILÉS.
Ahinara Baragaño, una de las alumnas participantes en este proyecto, durante su estancia en la redacción de LA VOZ DE AVILÉS. ::
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Ahinara Baragaño, una de las alumnas participantes en este proyecto, durante su estancia en la redacción de LA VOZ DE AVILÉS. :: MARIETA

Cuanto antes una persona defina qué futuro laboral desea tener, mayores serán sus posibilidades de que el resultado sea exitoso. Esa realidad es la que ha guiado el programa que el Instituto Virgen de La Luz puso en marcha hace ya ocho años. El Departamento de Orientación del centro abordó entonces una actividad experimental, pionera en toda Asturias: enviar durante unos pocos días a algunos de sus alumnos a varias empresas de la ciudad para que conozcan de primera mano la realidad del mundo laboral y que clarifiquen a qué desean dedicarse en el futuro. Desde entonces y hasta ahora esa iniciativa ha tomado forma y se ha convertido en el proyecto Rutas Laborales, que promueve la Consejería de Educación del Principado, y al que ya se han sumado otros centros.

El origen de esta idea se remonta al año 2006. Fue entonces cuando la dirección del instituto avilesino tuvo por primera vez noticias de una experiencia similar que se desarrollaba en un centro de Cantabria. «Lo que más nos llamó la atención fue que eran alumnos de ESO, no de Formación Profesional», recuerda Julio César García Ruiz, profesor de Orientación en La Luz y coordinador de la actividad. «Pensamos que sería una buena idea, así que pedimos permiso a la Consejería, hablamos con la Cámara de Comercio de Avilés y, en 2007, nos pusimos en marcha».

Desde entonces, a lo largo de una semana, catorce alumnos de los cuatro cursos de ESO participantes acuden por las tardes a alguna de las empresas de la ciudad para conocer desde dentro su funcionamiento. «Realizamos un primer sondeo de qué trabajos atraen más a los estudiantes», explica Ruiz. Una relación de preferencias en la que destacan peluquerías y guarderías en el caso de las chicas, y talleres y servicios cuando de chicos se trata. «Una vez ese listado está completo, buscamos las empresas y les ofrecemos participar». Y, a pesar de que dichas compañías no reciben ninguna remuneración económica, «pocas son las que se niegan».

Resultados positivos

Los resultados no han podido ser más positivos. «Los chavales vuelven encantados, locos de contentos y suplicándonos que les dejemos más tiempo». Precisamente esa misma demanda es la que hacen las empresas receptoras, que confiesan con pesar que, para cuando los alumnos han empezado a dominar los procedimientos de cada compañía, llega el momento de abandonarla. Sin embargo, Ruiz reitera que «no son unas prácticas, sino un mero acercamiento. No podemos prolongarlo más por falta de contemplación horaria, porque esto nos roba a todos mucho tiempo libre».

Esta pequeña reclamación no empaña los buenos frutos que está dando el proyecto, en el que no sólo los jóvenes aprenden. También las empresas y los propios docentes de La Luz extraen enseñanzas de ese contacto a tres bandas. «Nos reunimos con ellos antes y después, para orientarles y saber qué ha supuesto para todos. Y nos llama la atención descubrir lo lejos que podemos estar generacionalmente de estos chicos, de sus nuevas costumbres y valores». En este sentido, Ruiz rememora el caso de un estudiante «que quería ser camarero y al que tuvimos que recordarle que en su puesto de trabajo no podía llevar gorra, él se quedó sorprendido, porque no entendía el por qué».

Un ejemplo de esta iniciativa es el que ha vivido Ahinara Baragaño, joven alumna del instituto que, a lo largo de cuatro días de abril, pudo observar de primera mano el día a día de los profesionales de nuestro periódico en la redacción de LA VOZ DE AVILÉS. «Ha sido increíble. Repetiría otras mil veces, aunque me gustaría contar con más tiempo», afirmó en el momento de abandonar la redacción. Su paso por el periódico le ha permitido ratificarse en su idea de estudiar periodismo al conocer de cerca el trabajo.