'Tuppers' en los restaurantes

Los asturianos tiran a la basura 190.000 toneladas de comida. Por cada plato vaciado se donará un kilo al Banco de Alimentos Cogersa regalará envases a los hosteleros para que los clientes puedan llevarse las sobras a casa

RAMÓN MUÑIZGIJÓN.
'Tuppers' en los restaurantes

Hay tribus aparentemente absurdas, donde el prestigio se logra destruyendo riqueza. Los aborígenes de la isla de Vancouver por ejemplo invitaban a sus enemigos a casa y los atiborraban a comida, quemando lo que sobraba; en los casos más extremos, el anfitrión incendiaba la propia choza para evidenciar su poderío. El asunto lo describió el antropólogo Marvin Harris en un libro que pregunta al lector si cree que su cultura es mucho mejor, si acaso no ha visto antes situaciones en las que para ganar estatus hay que incurrir en derroches.

En los restaurantes de EE UU y Japón es usual que los comensales se lleven a casa el vino y las sobras de la comida. ¿Por qué en Asturias avergüenza hacer lo mismo? El Consorcio de gestión de residuos (Cogersa) lanzó ayer una campaña que tratará de doblegar este complejo. La idea es regalar a chigres, bares, hoteles y restaurantes 'tuppers' de plástico que poner a disposición del cliente para que pueda aprovechar esos restos que, de otra forma, acaban en la bolsa de basura, alimentando un problema ambiental y social.

«No puede ser que cada año se tiren en Europa 89 millones de toneladas de comida mientras hay 79 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza y con problemas de nutrición», clamó ayer la consejera de Medio Ambiente y presidenta del consorcio, Belén Fernández. El despilfarro es especialmente grave en España, el sexto país comunitario que más alimentos malgasta. Asturias no escapa a este error. «Nosotros todos los años enterramos en el vertedero del orden de 190.000 toneladas de residuos alimentarios que generan problemas ambientales de lixiviado y gases que contaminan, por no hablar de los consumos energéticos utilizados en su fabricación», abundó Fernández.

La campaña 'Restaurantes responsables. Aquí no sobra nada' aspira a promover un consumo más inteligente de la comida y reducir la basura que gestiona Cogersa. Como estímulo a todos, en los establecimientos adheridos al programa, además del 'tupper' se les entregará una tarjeta a los clientes que dejen su planto limpio para que la rellenen y depositen en una urna. Por cada papeleta recopilada el consorcio donará un kilo de comida al Banco de Alimentos.

«El coste es asequible»

Por ahora el programa se ha implantado, de forma pionera, en el restaurante del Centro Integrado de Formación profesional (CIFP) de Hostelería y Turismo de Gijón, sito en el paseo de Begoña. Ahí se estudiará el éxito de la dinámica durante las próximas tres semanas, con la expectativa de alcanzar los 500 kilos de alimento donado.

El objetivo en todo caso es extender los 'tupper' gratis a toda la región. «No nos ponemos ningún límite; el coste de las fiambreras es asequible y el reto es lograr el mayor nivel de adhesión», instó la presidenta de Cogersa. Para tal misión ya se han iniciado conversaciones con «las asociaciones del sector».

Fernández destacó que «aquellos bares y restaurantes que participen podrán beneficiarse así de un márchamo de notoria calidad, compromiso social y ambiental». La idea es romper con el viejo desprecio al residuo, promover un uso racional de la comida, poner el prestigio al servicio de una buena causa. La consejera de Educación, Ana González, lo resumió ayer en un titular: «Las sobras de comida ya no sobran».