El HUCA inicia las derivaciones a otros hospitales

La Consejería de Sanidad prevé que el proceso para vaciar el viejo centro hospitalario continúe «durante toda la semana» Dos pacientes de vascular fueron a Cabueñes, uno de traumatología, al San Agustín y dos de salud mental, a Langreo y Mieres

REDACCIÓNGIJÓN.

Todas las urgencias de Oviedo de traumatología, urología, hematología, psiquiatría y vascular que precisen hospitalización serán derivadas al resto de centros hospitalarios de la región. El traslado de especialidades desde los edificios de El Cristo al nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) en los terrenos de La Cadellada forzará la movilidad de los pacientes ovetenses. Un proceso que, según fuentes de la Consejería de Sanidad, «será así durante toda la semana». De hecho, ayer mismo cinco casos fueron tratados en hospitales de Gijón, Avilés, Langreo y Mieres, ante la imposibilidad de alojarnos en plantas del viejo HUCA. Las mismas fuentes explicaron que dos pacientes de cirugía vascular fueron trasladados al gijonés Hospital de Cabueñes; un paciente de Traumatología ingresó en el Hospital San Agustín, en Avilés, mientras que otros dos enfermos de salud mental fueron ingresados, respectivamente, en las áreas de psiquiatría de los hospitales Valle del Nalón, en Langreo, y en el nuevo Álvarez-Buylla, en Mieres.

Aseguran desde Sanidad que todo estaba previsto ya en el plan de traslado, un proceso que está previsto que concluya el próximo 20 de junio. Por el momento, salvo los enfermos de vascular, que «serán enviados todos a Cabueñes», el resto de patologías afectadas por el traslado al nuevo HUCA «serán derivadas a los hospitales asturianos según la situación de cada paciente y de cada centro».

La pasada semana se inició la fase de enfriamiento para reducir el número de pacientes ingresados. El 30 de mayo se trasladarán las consultas y se espera que el 20 de junio el nuevo HUCA esté ya operativo casi al completo en La Cadellada. Eso no significa que las instalaciones de El Cristo queden en desuso. Sanidad sopesa mantener en activo parte de la alta tecnología que quedará en el viejo complejo sanitario. La idea es que algunos de los TAC, escáneres y resonancias que no sean trasladados a La Cadellada continúen en servicio para reducir la bolsa de pacientes en espera, sobre todo en el área diagnóstica, donde, actualmente, hay una de las demoras más abultadas.

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