«El patrimonio de un país es su materia gris»

«Abandonar la educación y perder grandes cerebros es un crimen de Estado», dice quien fue la primera mujer en presidir una Real Academia del Instituto España Teresa Miras Portugal Neurocientífica, bioquímica y bióloga molecular, jurado de los Premios Príncipe

PACHÉ MERAYOOVIEDO.
Teresa Miras, en el Reconquista. ::                             MARIO ROJAS/
Teresa Miras, en el Reconquista. :: MARIO ROJAS

Es, probablemente, uno de los mejores cerebros del país, pero esta gallega de Carballiño (Ourense, 1948) asume la máxima socratiana para advertir no solo que no sabe que no sabe nada, sino que todo lo que sabe puede dejar de ser cierto a los cinco minutos de quedar demostrado. Neurocientífica, bioquímica y bióloga molecular, única mujer hasta ahora que ocupó una presidencia de una Real Academia del Instituto España (la de Farmacia), investigadora incansable de los mecanismos relacionados con el alzhéimer, María Teresa Miras Portugal, elegida por el Gobierno para encabezar la reforma del sistema universitario, fue esta semana una de las voces y uno de los votos del jurado del Príncipe de Investigación.

-¿Que opina de Corma, Davis y Stucky, que finalmente se llevaronlos laureles?

-Los tres son magníficos investigadores, pero permítame que me centre en el nuestro. Con Avelino Corma el premio celebra una de las grandes mentes de este país, con una investigación de altísimo nivel, y movilización de recursos. Por las aplicaciones de sus descubrimientos y también por el aprovechamiento de recursos naturales. Es un acierto.

-La ciencia se está desdiciendo todo el día ¿A qué se debe que cambiemos la mirada sobre el ser humano constantemente?

-A que no paramos de plantearnos preguntas. Y así debe ser. El científico lo es porque busca respuestas. A veces, incluso, sabiendo que no van a aparecer o que las que aparecen no son las esperadas. Esa es la gran diferencia con el dogma establecido.

-¿No hay nada innamovible?

-Cuando crees que lo tienes aparece un joven cerebro que te lo mueve. Ya no hay nada que sea cierto con certeza absoluta. De hecho los grandes descubrimientos llegan a través de las pequeñas fisuras de los grandes dogmas, de las grandes teorías establecidas. Recuerdo un profesor de Harvard que se despidió de sus alumnos diciéndoles: «Acordaos de que la mitad de lo que os hemos enseñado es falso, pero no sabemos de qué mitad se trata».

-Esa sí es una certeza.

-Sí, efectivamente. No paramos de cambiar, porque cada vez encontramos nuevos hechos, que nos aportan nuevos datos para engendrar una mirada distinta.

-¿Qué avanza más deprisa la tecnología o la ciencia?

-Separarlas es un error. Ambas van juntas. La ciencia no va por un lado y la tecnología por otro. El primer avance tecnológico de la historia que tiene un millón de años es el fuego y hoy el fuego ya no está casi en nuestra vidas, ni siquiera en la cocina, que, por otro lado, es un lugar en el que es muy fácil captar la evolución de la tecnología.

-He leído que usted aboga por coger el bisturí y analizar las ideas propias y comparalas con las de los demás.

-Se trata otra vez de preguntarte constantemente. Siempre me ha gustado pensar dos veces las cosas y la segunda vez me interrogo sobre la posibilidad de que la respuesta fuera la contraria de la que he logrado. Me digo a mi misma ¿y si fuera todo lo contrario de lo que creo?

-Se define como rebelde ¿Es esa su rebeldía?

-Soy una auténtica rebelde porque creo que no se puede ser científica de otro modo. En la ciencia y en el pensamiento de las cosas hay que rebelarse contra lo establecido para seguir adelante. Pero también hay que ponerse en el lugar del otro. Analizar nuestras ideas y recordar que siempre somos deudores del conocimiento de los que nos han precedido.

-Usted es una experta en los mecanismos del cerebro ¿Cree que existen tres tipos como decía Maquiavelo?

-Hay muchos niveles y la educación tiene mucho que ver en ello. El desarrollo es fundamental para el cerebro. El entorno, la familia. Todo influye. Pero sí, puedo estar de acuerdo en que están, como decía Maquiavelo, los cerebros de los que urden, planifican, organizan. El de los que comprenden eso que se ha planificado y, en tercer lugar, el de los que ni planifican, ni comprenden.

-¿La mayoría no corresponderá al tercer tipo?

-Si no hay una educación adecuada acabaremos siendo todos de ese tipo. Sería una tragedia. Si tomamos un grupo humano y lo alejamos de la educación acabamos alejándole de la posibilidad de tomar sus propias decisiones. Y he de decirle que en este momento estamos abandonando la educación en muchos sectores y con ello perdiendo cerebros magníficos que podrían darlo todo en el futuro. Y cuando se abandona la educación se comete un crimen de Estado porque el verdadero patrimonio de un país es su materia gris.

-¿Le duele la fuga de cerebros?

-No como tal, porque entiendo que tenemos que tender a colaborar entre todos. Que los científicos salgan de España es bueno también para ellos. Pero hay que lograr que regresen. De todos modos yo hablo de los cerebros a los que se les niega la educación.

-Hablando de educación, ha capitaneado la redacción del informe sobre la reforma del sistema universitario, ¿cree que les harán caso?

-Lo primero que quiero decir es que no hemos cobrado por hacerlo. Nos pareció un compromiso con nuestro país. Luego le diré que ahí están las 84 páginas con letra gruesa para que se tomen en cuenta.

-¿Qué cuenta el informe?

-Habla de los problemas de organización que hemos descubierto, de que tiene que haber formas de gestión universitaria más sencilla y directa, de la selección de profesores, importantísima y que nada tendría que ver con los méritos temporales y sí con los académicos.

-Volvamos al cerebro. Es una experta en los mecanismos del mal de Alzheimer ¿Qué avances se han hecho?

-No podemos hablar del alzheimer como si fuera una única enfermedad, igual que no podemos hablar del cáncer en esos términos. Ha habido avances sí, pero vamos a vivir muchos años con ese mal porque para apaciguar los déficits cognitivos tenemos que ir al origen mismo, igual que para retrasar la enfermedad.

-¿Qué hacer si aparecen los síntomas?

-Estamos conquistando tiempo a la naturaleza y eso es algo con lo que no contaba la naturaleza y estamos pagando un tributo. Pero le diré, si se empieza a perder memoria lo mejor es intentar aprender otro idioma.