«Hay viviendas que ya funcionan sin calefacción gracias a un buen aislamiento»

«Con 107.000 pisos de 53 años o más el potencial de ahorro en el Principado es tremendo» Roberto Cavia Arquitecto especializado en eficiencia energética y estructuras

R. MUÑIZGIJÓN.
Roberto Cavia exhibe materiales con los que reforzar el aislamiento de un inmueble; en sus manos hay una muestra de celulosa y lana de vidrio. Sobre la mesa, fachada ventilada, lana de roca y 'sate' . ::                             J. P./
Roberto Cavia exhibe materiales con los que reforzar el aislamiento de un inmueble; en sus manos hay una muestra de celulosa y lana de vidrio. Sobre la mesa, fachada ventilada, lana de roca y 'sate' . :: J. P.

Formado en la Universidad de Navarra, Roberto Cavia (Oviedo, 1981), es máster en Arquitectura Sostenible y Eficiencia Energética, trabajó de profesor ayudante y ha colaborado con oficinas de San Sebastián, Barcelona, Pamplona y Asturias. Tiene ahora página web, despacho, y una desazón cada vez que pasea por las calles de Asturias: lo que ha aprendido le permite ver en las fachadas más deterioradas una oportunidad de ahorro para sus propietarios que aquí intenta explicar.

-El 23,4% de las viviendas asturianas tienen 53 años o más. En total son 107.600. Si viviera en una de ellas, ¿qué me recomendaría?

-Estudiar su eficiencia energética para comprobar si su casa le está haciendo perder dinero todos los días. Pasa con las viviendas de más edad pero también con otras de menos años pero conservación deficiente.

-¿Cómo puede hacerme perder dinero una vivienda?

-Piense en la factura de la calefacción. Cuando inviertes en aislamiento térmico logras que no se escape el calor, y por tanto, el dinero. La inversión tiene un rendimiento tan directo que reduce la factura de la calefacción entre un 60 y un 70%.

-¿Tanto?

-A veces más. Un sistema de aislamiento exterior, que además mejore las cualidades de las ventanas, te sitúa en ese porcentaje de ahorro tranquilamente. Piense que una ventana vieja deja escapar hasta cuatro veces más calor que una nueva. Empezando de cero y buscando la mejor opción, hay ya viviendas en Asturias que funcionan sin calefacción gracias a un buen aislamiento.

-Cuando plantea una intervención de este tipo en una comunidad le mirarán con suspicacia.

-Lo primero, segundo y tercero que te preguntan es el precio y por eso voy siempre con los números, pero con todos. Si, por ejemplo, tú gastas 400 euros al año en calefacción, una rehabilitación que te permita ahorrar un 50% de la factura te está devolviendo a ti 200 euros al mes durante la vida útil del piso. El banco te está retribuyendo a un 1 o 2%, y aquí hablamos de un retorno mayor. La obra, con subvenciones, puede salirte por 3.000 euros. Es decir, que con un coste de energía al alza, en unos diez años amortizaste el gasto y sigues recogiendo beneficio.

-Si es tan rentable, ¿por qué no se realiza de manera masiva?

-Exige una inversión inicial y no todo el mundo está para imprevistos. Con 107.000 viviendas de 53 años o más, el potencial de ahorro en Asturias es tremendo, pero la situación económica no es la mejor. Yo paseo por Gijón y encuentro muchas fachadas con problemas de desprendimientos; para éstas es para las que sería el mejor momento.

-¿Por qué?

-Tienen un problema y ahí puedes invertir el dinero mínimo para repararlo o aprovechar que ya tienes el andamio puesto e ir a una obra que no es mucho más costosa, da beneficios, y además te da acceso a un buen número de subvenciones.

-¿De cuánta diferencia hablamos?

-Una vez puesto el andamio, una actuación que aporte eficiencia energética puede ser de 15 euros por metro cuadrado más cara que la que cubre el expediente. Hay subvenciones locales, autonómicas y estatales y con ellas puedes cubrir hasta el 60% de todo el coste. Los números para una vivienda unifamiliar varían.

-¿Al alza?

-Al revés. El andamio encarece mucho y en una vivienda unifamiliar todo es más económico. Puedes cambiar la caldera, las ventanas y reforzar el aislamiento; con lo que ahorras en calefacción en unos cinco años recuperaste la inversión.

-¿Con qué técnica consigue aislamientos con los ahorros descritos?

-El aislamiento lo puedes poner por dentro de la vivienda, restando algo de espacio; o en la cámara de aire si se dejó dicho espacio entre los ladrillos exteriores del edificio y los interiores de la vivienda. También puedes ir a un aislamiento exterior continuo, una suerte de jersey al edificio.

-¿Qué materiales se usan?

-La lana de roca o poliestireno vienen como mantas o rollos y los puedes usar tanto por el exterior como en el interior. Mediante máquinas a presión también se puede inyectar en las cámaras en forma de partículas. En este último caso, si la cámara está bien aislada, se puede utilizar celulosa, compuesto muy ecológico y extendido en las casas de madera de Finlandia y Noruega.

-Hablaba antes de subvenciones para mejorar su eficiencia. ¿Por ahora las administraciones no aplican medidas coercitivas?

-A día de hoy no, pero es hacia donde vamos. Mira los coches; a los más contaminantes se les penaliza cada vez con mayores impuestos. Con las viviendas irá pasando igual. De hecho, hay algo de eso en el certificado de eficiencia energética.

-Explíquese.

-Ahora mismo ya no puedes vender ni alquilar una vivienda sin disponer de este certificado. Hay incluso multas si careces de él.

-¿Para qué sirve y cuánto cuesta?

-Hay ofertas entre 80 y 140 euros. El certificado clasifica tu vivienda según unos estándares de eficiencia. Te permite ver cómo estás, si gastas demasiado en calefacción, si tienes margen de mejora. Con la crisis yo creo que al alquilar o comprar cada vez más el cliente se fijará en esto y en el informe de evaluación.

-¿Qué información da éste?

-Aclara cómo está el edificio y con él puedes ver si, por ejemplo, en tres años deberás contar con una derrama importante.