El Ayuntamiento inicia las catas para analizar el estado de la arena del Piles

Costas autorizará su traslado a la playa si se prueba que no está contaminada y el Consistorio se hace cargo de los gastos

IVÁN VILLARGIJÓN.
Acumulación de arena en la margen izquierda del río Piles, cerca de su desembocadura. ::                             JORGE PETEIRO/
Acumulación de arena en la margen izquierda del río Piles, cerca de su desembocadura. :: JORGE PETEIRO

El área municipal de Medio Ambiente ha iniciado los análisis del estado de la arena depositada en el cauce del Piles para determinar su idoneidad de cara a un posible trasvase a San Lorenzo para aumentar la superficie de playa seca durante la temporada estival. Así lo señaló ayer el portavoz de la junta de gobierno, Rafael Felgueroso, después de que la pasada semana la Demarcación de Costas de Asturias condicionara su autorización a este traslado a que se demostrara que estos sedimentos no están contaminados y a que sea el Ayuntamiento quien corra con todos los gastos que suponga el traslado de la arena desde la desembocadura del río hacia el Tostaderu.

El pasado 20 de mayo, Carmen Moriyón remitió al jefe de este organismo, Ramón Galán, una carta en la que pedía que se pronunciara sobre la posibilidad de recurrir a esta acumulación de áridos para poder disponer a corto plazo de más espacio para los bañistas, coincidiendo con el inicio del verano. La alcaldesa tomaba como base para su demanda las recomendaciones recogidas en el 'Diagnóstico geológico sobre el comportamiento de la playa de San Lorenzo', elaborado por los geólogos Germán Flor Rodríguez y Germán Flor Blanco a instancias del Observatorio de la Playa, el organismo creado para debatir sobre los asuntos que afectan al arenal. Según informó ayer Rafael Felgueroso, a finales de la pasada semana el jefe de la Demarcación de Costas respondía al escrito del Ayuntamiento señalando que en la playa «se observa una mejoría en los niveles de arena seca con respecto al año pasado», lo que permitiría volver a instalar las tradicionales casetas -en torno a 140-, que en el verano de 2013 se vieron afectadas por la merma de espacio. No considera por tanto el organismo dependiente del Ministerio de Medio Ambiente que sea necesario el trasvase que reclama Gijón, si bien no pone trabas al mismo si el Ayuntamiento está interesado en hacerlo. Reclama, no obstante, la previa presentación de un informe que determine la idoneidad de esa arena para el vertido propuesto. La intención de Costas es que se garantice que los áridos que se lleven del Piles al Tostaderu no sufren ningún tipo de contaminación, para lo que se necesita un análisis ambiental y bacteriológico y un estudio sobre la altura de la capa de arena, para evitar que el trasvase vaya mezclado con los limos del río. Rafael Felgueroso aseguró ayer que ya se están tomando las muestras oportunas de cara a la elaboración del informe que exige la demarcación para autorizar el movimiento de arena.

Al Tostaderu

Costas rechaza, por otra parte, las pretensiones del gobierno municipal de que sea el organismo estatal el que asuma el coste de la operación de traslado de los áridos desde la orilla del Piles hasta la playa. «Será el Ayuntamiento el que se haga cargo de los gastos», apuntaba ayer el edil de Foro. En su escrito a Ramón Galán, la alcaldesa argumentaba que la pérdida de arena en el Tostaderu «se deriva de los últimos temporales», por lo que entendía que «no le corresponde al Ayuntamiento asumir el coste de reposición, al igual que ocurre con los tramos del Muro afectados por dichos temporales».

Aparte de este aporte inmediato de arena, en el intercambio de misivas entre Moriyón y Galán se hacía referencia a otros dos asuntos relacionados con la playa cuya respuesta por parte de Costas tampoco satisfizo las expectativas del gobierno municipal. El primero se refiere a la regeneración de San Lorenzo en base a la declaración de impacto ambiental que acompañaba al proyecto de ampliación de El Musel. Aunque varios estudios han determinado que la playa no perdió arena a causa de la construcción del nuevo dique, la administración central mantiene la necesidad de que la Autoridad Portuaria cumpla con la obligación de aportar los 110.000 metros cúbicos a los que hacía referencia la declaración ambiental.

La alcaldesa reclamaba en su carta información sobre «los beneficios» que supondría para la playa y sus usuarios «el vertido previsto en el proyecto de regeneración». Costas, sin embargo, se limita en su respuesta a indicar que la exigencia de cumplir con lo contemplado en la declaración de impacto no es competencia de la dirección general a la que pertenece este organismo.

No se une al Observatorio

Otro asunto que divide al Ayuntamiento y a la Demarcación de Costas es el referido a la participación de este órgano en las reuniones del Observatorio de la Playa. En su carta del 20 de mayo, Moriyón reiteraba la invitación para que el jefe de la demarcación o personal técnico de la misma se unieran al resto de integrantes del observatorio -grupos políticos municipales, Principado, Universidad de Oviedo y federación vecinal-, para aportar información técnica sobre San Lorenzo y cualquier valoración e idea que tuviese sobre ella. «Queremos que esté ahí para sumar», apuntaba ayer Rafael Felgueroso. Costas, sin embargo, ha declinado la invitación argumentando que se trata de un foro que pone en cuestión un asunto de obligado cumplimiento como es la regeneración de la playa en los términos establecidos en la declaración de impacto de las obras del puerto.

«No han dado una respuesta clara a tres cuestiones muy concisas. Nos decepciona por la involucración que entendemos que Costas debe tener en este proceso», lamentó Felgueroso.