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«Si en algo hay un antes y un después, es en el tratamiento de la zona rural de nuestro concejo»

Enrique Riestra, alcalde de Llanes, hace un balance del último mandato repasando las mejoras llevadas a cabo en el concejo así como las obras que deberían realizarse de manera inmediata, como la rehabilitación del Cinemar.
Aun habiendo sido una legislatura marcada por una pandemia que mantuvo a la administración con las manos atadas casi dos años, creo que el balance no podría haber sido más positivo. Lo primero que hay que remarcar es el saneamiento económico de las arcas municipales. Hemos logrado eliminar una deuda de casi 8 millones de euros y hemos logrado salvar a los llaniscos de una indemnización de 20 millones de euros solicitada por los propietarios de un hotel construido bajo el gobierno socialista con una licencia ilegal. Haber podido librar esas dos batallas le permiten al concejo optar a un futuro que estaba seriamente hipotecado. Así hemos conseguido -aún con la pandemia- tener una capacidad inversora como nunca se había visto en este ayuntamiento, con una inversión total de 6.644.140 euros en la legislatura. Y a esta cifra hay que sumarle todo lo que con medios propios ha logrado realizar el ayuntamiento, que no ha sido poco.
De este total de inversión que comentaba todo redunda en beneficio de los vecinos: instalaciones deportivas, saneamiento, etc. Pero si en algo hay un antes y un después, es en el tratamiento de la zona rural de nuestro concejo. La creación de la concejalía de Pueblos ha supuesto un punto de inflexión que vino para quedarse. A raíz de esta apuesta se ha logrado no sólo una cercanía y una conexión directa de los pueblos con el ayuntamiento, sino una mejora en las pequeñas y grandes necesidades de nuestro medio rural. Sólo en caminos, sendas y viales de la zona rural se han invertido 2.047.680 euros. Por no mencionar casas concejo donde no las había, mejoras de parques infantiles, o saneamiento y abastecimiento de agua de pequeños núcleos. Me gustaría destacar también la obtención de dos importantes subvenciones. Una de dos millones para destinar a turismo, con numerosas actuaciones y mejoras para nuestros vecinos y visitantes: creación de un rocódromo y un pumptrack, repintado de los cubos de la memoria, o recuperación integral del paseo de San Pedro. La otra, por importe de 2,5 millones de euros, a los que se sumará otro medio millón del erario municipal, permitirá cambiar a tecnología LED un tercio de las luminarias del concejo, muestra de nuestro compromiso con el medio ambiente y con el ahorro de las arcas públicas, para luego destinar dicho ahorro a mejoras vecinales.
Hay dos proyectos que creo que merecen una especial atención. Uno es la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Nueva, parroquia de Pría y parte del valle de San Jorge. Estas localidades venían sufriendo desde hace décadas un problema recurrente en el abastecimiento de agua potable, principalmente debido a la turbidez del suministro, que obligaba a los vecinos a comprar agua embotellada. Desde la puesta en funcionamiento de esta ETAP, la zona occidental del concejo de Llanes puede beber agua de calidad, como la que tenían que haber bebido hace más de 20 años. Por otro lado, en la villa de Llanes se necesitaba un espacio para actividades culturales y turísticas de envergadura, a la altura de lo que Llanes merecía, y ese espacio es el Cinemar que hemos adquirido.
Siempre quedan cosas por hacer. Creo que debemos seguir por la senda comenzada, con una racionalidad económica que no hipoteque a nuestros hijos. Proseguir con el desarrollo de nuestra zona rural sin olvidar potenciar nuestro atractivo turístico e intentar que, a través de eventos turísticos y actividades culturales, en las que ya ha habido un cambio sustancial, podamos dinamizar la economía de nuestro municipio.
De manera inmediata comenzar con la rehabilitación del Cinemar, y entre otras intervenciones que me gustaría destacar, ahora que la economía lo permite, iniciar la rehabilitación de la casa de Gracia Noriega, adquirida por casi un millón de euros en el año 2007. Los socialistas prometieron entonces rehabilitarla íntegramente en aquella legislatura, pero prefirieron tirar más de 2 millones de euros en un proyecto fallido de auditorio y olvidarse por completo de este inmueble. Con lo cual seremos nosotros quienes ejecutemos la promesa que hicieron otros.
Si algo tenemos claro en Vecinos x Llanes es que en la administración no caben clientelismos, ni amiguismos, ni tratos de favor. No puede haber sueldos encubiertos, ni particiones de contrato a medida, no se puede malversar el dinero público ni, por supuesto, poner la especulación por delante de los vecinos. Por eso, por estas razones, un punto clave será no pactar con el PSOE llanisco. Los vecinos, y me atrevería a decir que sobre todo los jóvenes, no queremos ni las políticas ni los políticos de hace cuarenta años. Más allá de esto, me haría especial ilusión ver concluido el anteproyecto que ya tenemos firmado con ADIF para la supresión y mejora de los pasos a nivel de nuestro concejo, algo que mejorará la seguridad sobre todo en la zona rural. Una zona rural que querremos seguir mimando y mejorando, pues el debe que el ayuntamiento tenía para con ella aún no se ha saldado esta legislatura.