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El Principado adquiere 17 equipos de diagnóstico por imagen de última generación a través de los fondos del mecanismo de recuperación

Más de 24 millones cofinanciados con fondos europeos dotarán de tecnología de última generación a la sanidad pública asturiana. Un esfuerzo inversor que se culminará en 2023 con la puesta en funcionamiento de los 17 nuevos equipos de diagnóstico de imagen en seis hospitales y un centro de salud. Una docena de ellos son nuevas adquisiciones y el resto, renovaciones de aparatos ya existentes, pero con mejores prestaciones.
Esta inversión, de la que 12,9 millones corresponden al Plan de Inversión en Alta Tecnología (Plan Inveat), mejorará la capacidad de diagnóstico y de tratamiento de enfermedades crónicas, oncológicas, neurológicas y patologías poco frecuentes de las asturianas y asturianos.

En noviembre se instaló este primer equipo de tecnología punta en el Hospital comarcal de Jarrio. Se trata de un escáner con el que ya se están tratando a pacientes de este centro de referencia para 41.000 vecinos y vecinas de los 17 municipios del noroccidente.
Este nuevo tac tiene capacidad para alcanzar los 160 cortes por rotación, con una velocidad de reconstrucción de 50 imágenes por segundo, lo que permitirá a los profesionales de radiodiagnóstico realizar procedimientos novedosos no invasivos en esta zona rural del Principado. Además reduce la dosis de radiación al paciente en más de un 90% en cada estudio, y su ergonomía ofrece una mayor comodidad a los usuarios y usuarias.
En el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ya se está instalando una nueva resonancia magnética y se renovará un tac de consultas externas. El complejo hospitalario se verá reforzado por una tomografía por emisión de positrones, más conocido como PET/TAC, un equipo de cardiología intervencionista y un nuevo dispositivo neurovascular intervencionista. También se potenciará el area de radiodiagnóstico del Hospital Monte Naranco con un TAC y una resonancia.
En Gijón, se reforzará, además, la capacidad y calidad diagnóstica del Hospital Universitario de Cabueñes con otra resonancia magnética, un tomógrafo computarizado, un equipo de radiología vascular intervencionista y una sala de hemodinámica.
La población del Suroccidente también verá mejorada su atención al ampliar el área de radiodiagnóstico del Hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea con un nuevo tac. Y la ciudadanía de Avilés y comarca dispondrán de una nueva resonancia magnética en su centro de referencia, el Hospital Universitario San Agustín.
Sin duda, los nuevos equipos de diagnóstico por imagen contribuirán a modernizar el sistema público de salud, un requisito imprescindible para ofrecer a la sociedad la calidad que demanda, mejorando la atención a los pacientes al posibilitar un diagnóstico temprano que facilita un tratamiento terapéutico más ágil, que repercute en la supervivencia y calidad de vida de todas las personas que viven en Asturias.
La potente renovación en marcha gracias al Plan de Inversiones en Equipos de Alta Tecnología con cargo a los fondos Next Generation destina dos de los 17 equipos —un aparato de tomografía axial computarizada (TAC) y una resonancia magnética— a Atención Primaria. Concretamente, se instalarán en el área de Radiodiagnóstico de Puerta de la Villa, en Gijón. Es un hecho fuera de lo común que este tipo de inversiones, normalmente reservadas a los grandes hospitales, beneficien también a un centro de salud, lo que demuestra la firme apuesta del Gobierno de Asturias por impulsar la capacidad de diagnóstico en la Atención Primaria.
Estos dos equipos de alta tecnología amplían la actual dotación de diagnóstico por imagen, al mismo tiempo que otorgarán una mayor agilidad en el diagnóstico a pie de consulta a los médicos y médicas de familia de cánceres o diagnósticos diferenciales. Y también reducirá los tiempos de espera y desplazamientos de los usuarios y usuarias al hospital.
Para el Gobierno de Asturias que presiden Adrián Barbón, que considera al sistema público de salud como un gran patrimonio colectivo –y, en especial, el patrimonio común de quienes no tienen otro patrimonio-, las necesidades asistenciales, los avances investigadores y los tecnológicos imponen una adaptación continua, un esfuerzo permanente de modernización. Quizá haya otros ámbitos donde uno pueda consentirse una parada para echar la vista atrás y recrearse en la contemplación de los logros obtenidos. En la gestión sanitaria no cabe ese privilegio: nunca sobra un minuto y eso lo tienen muy presente en la Consejería de Salud.