Con 249 jornadas de fútbol en las piernas, 'Migue' González (Tarrasa, Barcelona, 1980) sigue siendo tótem en la historia del Girona. El futbolista con más ... partidos, gran capitán en su día y autor del gol del ascenso en 2008. Y cinco años antes estaba jugando en Mareo, en el filial, tratando de meter la cabeza en el primer equipo del Sporting. Otro caprichoso hilo del que tirar en la rivalidad con el Girona.
-Es el jugador con más partidos en la historia del Girona.
-De momento, sí. Algún día lo superarán. Pere Pons apuntaba maneras, pero se fue al Alavés.
-Y casi es 'canterano' del Sporting...
-(Risas). Tengo que decirle que, pese a todo lo que viví ahí, experiencias nada buenas en cuanto a cobros, Asturias me enamoró. Lo diré siempre. Como viví allí, en pocos sitios.
-¿Cómo llegó al Sporting?
-Desde el Barcelona. Me querían ceder al Mataró, pero los agentes que me llevaban me dijeron que el Sporting se había puesto en contacto con ellos de cara un poco al primer equipo. Salí libre. Me llamaba mucho la atención esa experiencia. Tenía entonces 20 años y las cosas no eran como ahora. Me acordaré toda la vida. Me perdí por media España y llegué a Gijón hacia las doce de la noche o una cosa así... Me estaba esperando Marce (García Toral). De aquella ya había móviles, pero me quedé sin batería (risas). Tremendo. Y no terminó ahí...
-¿Qué pasó después?
-A la mañana siguiente, me perdí para ir a Mareo (risas). Y esta vez era 'El Brujo' el que me estaba esperando. Me dijeron que había una ermita... Y me perdí. Terminé en un pueblo, la gente hablaba asturiano muy cerrado. Al final llegué al vestuario. Me llevé mi primer aplauso por llegar tarde. ¡Qué vergüenza! Y Quini, de coña: «¿Pero tú a qué te dedicas, guaje?». Luego, esos dos años, estuve con Marce en el filial y con Acebal en el primer equipo. Pero cuando cambiaron a Acebal por Maceda, nos bajaron a todos. Subió Villa más adelante.
-Pero llegó a debutar.
-En Copa, frente al Villarreal. Y menuda 'estrenada'. Nos eliminaron (2-4), pero El Molinón me impactó. Fueron dos temporadas muy intensas, sobre todo porque dejamos de cobrar. En mi caso, me salió la oportunidad de comprar un piso como inversión de futuro y, claro, dejamos de cobrar. ¿Para qué lo haría? No podía vivir así. Me fui. También me dijeron que no contaban conmigo para el primer equipo y el 'B' había descendido a Tercera. Me despedí de Marce en la oficina, que lo recordaré toda la vida, y me marché a Almería.
-¿Cómo ve el partido del lunes?
-Si los dos se pudieran llevar los puntos... Va a ser muy competido. Me encanta cómo juega el Sporting y el Girona está en un gran momento. ¡Y los dos empatados!
-¿Hay tanta rivalidad en Girona como la que se percibe aquí?
-Yo no estuve aquel año, la temporada 2014-2015, pero sí que la hay. No se olvida. Pero conociendo a la gente, ningún rencor. Todo el mundo entiende que fue una cuestión deportiva. Ahora los dos tienen la oportunidad de depender de sí mismos para el tramo final y, claro, está el tema de que el Sporting puede jugar con el factor del 'golaverage'. Si me pregunta por el momento del Sporting, dicen que más cerca estás de ganar cuanto más estás perdiendo. Veo al Girona muy fuerte en su campo, pero sin afición, esto se iguala. Puede ser favorito, pero el Sporting ha competido muy bien contra los de arriba. Sale muy bien a la contra y defiende como una roca. Un pelín más favorito el Girona, pero igualado.
-Como central, ¿le habría gustado marcar a Djuka o a Stuani?
-¡A los dos! Son delanteros como la copa de un pino. Le diría quizá a Djuka, porque a Stuani ya me tocó con el Albacete. Son brutales. Stuani, mortal en el área. Djuka, muy duro y rápido. Completísimo.
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