Lo que debes saber de las picaduras más frecuentes en verano y su tratamiento

Estos son los bichos más frecuentes y peligrosos que te vas a encontrar durante el verano en Asturias

Lo que debes saber de las picaduras más frecuentes en verano y su tratamiento
EUGENIA GARCÍA

Las picaduras son para el verano (y la primavera). Llega el calor, el sol, la playa... solo perturbados por el zumbido perseguidor e incesante de un insecto o, peor aún, su ataque impío, con saña, que en el mejor de los casos es extremadamente molesto y si la víctima es muy sensible o alérgica puede dar con ella en el hospital. Esos pequeños seres vivos aparentemente inofensivos pueden tumbar hasta al humano más fuerte si éste no está preparado.

Avispas asiáticas

- Qué son. Tiene el tórax negro y patas que terminan en amarillo. Su aguijón mide de tres a seis milímetros de longitud, inyecta más veneno que sus congéneres europeas y además es capaz de hacer varias picaduras. Llegó a Asturias en 2014 y ya se encuentra en 74 concejos.

- Pican si... sienten su nido en peligro o se ven atacadas. Los nidos tienen el tamaño de una pelota de tenis y pueden encontrarse en lugares como buzones, garajes o alféizares de las ventanas, aunque cada vez los construyen más a ras del suelo.

- Cómo actuar. Si se detecta un nido, hay que evitar manipularlo y avisar al 112. Es recomendable llevar un pequeño botiquín con frío, una bomba de succión y antihistamínicos. Los alérgicos precisan adrenalina.

En primer lugar, cabe aclarar el motivo por el que en esta época del año aumentan las picaduras: no se trata de que los insectos y otros animalitos salgan también de vacaciones, sino que se reproducen con mayor facilidad y proliferan gracias al aumento de temperaturas. También los humanos son más proclives a convertirse en víctimas, ya que aumenta el tiempo de exposición al medio natural y, por tanto, el riesgo de ser picado o mordido por alguno de estos animales.

Medusas

- Qué son. Hay muchas especies, pero la más peligrosa es una que, de hecho, no lo es pero tiene apariencia de medusa: la carabela portuguesa o 'physalia physalis'. Aparecen ocasionalmente en las playas asturianas por al aumento de la temperatura. Su cabeza mide alrededor de 30 centímetros, pero sus tentáculos pueden llegar a los cuatro metros.

- Cómo actuar. Comunicar al servicio de salvamento cualquier avistamiento. Si le alcanzan sus tentáculos, debe lavar la zona con agua de mar y acudir a un servicio médico para que aplique tratamiento tópico o antihistamínicos.

«Este verano están de moda las picaduras de los insectos», bromea Victoriano Cárcaba, médico internista del Hospital Valle del Nalón. Y si hay alguna especie o familia cuyo nombre resuene con más fuerza, esa es la avispa asiática. «Siempre hubo picaduras en los servicios médicos, tanto de arácnidos como de ofidios, pero lo que no puedes prever, y viene sin duda asociado con los cambios en el clima, es la picadura de la avispa asiática», explica. El pasado 1 de junio, un joven de 32 años falleció tras ser atacado por una 'vespa velutina' mientras se encontraba desbrozando las lindes de una huerta en San Tirso de Abres. El suyo es un caso «excepcional», de «hipersensibilidad», ya que era alérgico a este tipo de insectos y aunque acudió rápidamente a su casa para inyectarse adrenalina, el medicamento no hizo el efecto esperado. Aunque resulta muy difícil tener una norma única que nos pueda prevenir de este tipo de picaduras (sobre todo porque en Asturias hay un 3% reconocido de alérgicos, pero las alergias no se manifiestan hasta la segunda o tercer vez que el bicho ataca) los expertos recomiendan cumplir ciertas medidas. «Hay que saber reconocer la especie y su comportamiento, y tener claro que solo son agresivas si están cerca del nido», indica Félix Mújica, de la plataforma Stop Velutina. Estas avispas, que llegaron a Asturias en el año 2014 y ya se han avistado en 74 concejos, tienen tórax negro y patas que terminan en amarillo. Su aguijón mide de tres a seis milímetros de longitud e inyecta más veneno que sus congéneres europeas. Están haciendo sus nidos, que son del tamaño de pelotas de tenis, «cada vez más cerca de las viviendas». Mújica recomienda a quienes viven en el campo y realizan tareas relacionadas «no manipular, segar ni desbrozar sin comprobar antes el entorno, así como llevar un pequeño botiquín con frío, un insecticida específico para avispas, una bomba de succión y antihistamínicos». Otro apunte: «Nunca se debe chupar una picadura para sacar el veneno», añade desmintiendo uno de los mitos más frecuentes.

Garrapatas

- Qué son. Antrópodos medianos que se encuentran en la hierba, las ramas de los arbustos o alimentándose de animales. No vuelan, sino que se desplazan por el suelo o a través de sus anfitriones hasta su siguiente víctima.

- Por qué pican. La época de mayor densidad es de mayo octubre y suelen picar durante el día. Lo hacen para alimentarse de sangre, ya que son parásitos hematófagos. Su picadura es indolora, dado que inoculan una sustancia con componentes anestésicos durante el proceso de anclaje y succión. Suelen hacerlo en zonas calientes como extremidades, pliegues inguinales o axilas.

- Cómo actuar. Por lo general son inofensivas, pero pueden transmitir infecciones. Lo primero es extraerla ahogándola en una gota de aceite o calentándola. Si la zona está enrojecida o presenta lesiones en diana hay que acudir a un centro sanitario. Una serología puede detectar la enfermedad de Lyme.

En el caso de las avispas comunes, los médicos recomiendan extraer el aguijón con unas pinzas. Y tanto en este caso como si hablamos de abejas o de tábanos, vigilar que la zona enrojecida no se extiende dibujando un círculo con un rotulador. Pepa Cucarela es adjunta de Urgencias en el Hospital Universitario Central de Asturias y médico rescatadora del helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias. Confirma que «los avisos más frecuentes que recibimos son por picadura de avispa asiática o de víbora».

Tábanos

- Qué son. Dípteros oscuros de hasta 2,5 centímetros con una gran cabeza y fuerte y largo aparato bucal que corta la epidermis y genera una acumulación de sangre que es succionada por el insecto.

- Por qué pican. Sus hembras son hematófagas y necesitan alimentarse de sangre, habitualmente de ganado bovino, ovino o porcino pero también de animales domésticos o incluso humanos.

- Cómo actuar Limpiar la herida con agua y jabón suave y controlar la reacción local. Si se extiende la zona enrojecida, acudir al centro sanitario.

Son tantas las especies que nos pueden hacer daño que parece imposible estar al tanto de todos los remedios. No obstante, tranquiliza la médico, hay un sencillo tratamiento que generalmente funciona para todas las picaduras, sean de víbora, avispa o arácnido. Se trata de limpiar la herida con agua y jabón suave, aplicar una compresa fría y controlar que la región afectada no se extienda. Si dispone de una pomada antibiótica o antihistamínica puede aplicarla y en el caso de que el pinchazo haya sido en un miembro, Cucarela recomienda elevarlo. En caso de alergias del tipo que sean lo más aconsejable es llevar adrenalina precargada en jeringuillas para administrarla fácilmente y acudir a un centro sanitario. En su caso, la reacción es más grave y el riesgo de fallecimiento por un fallo multiorgánico es más temprano. También debe hacer esto último si la inflamación se extiende. «Y en caso de encontrarse a más de dos horas del centro sanitario, debe recurrir al 112».

Víboras

- Qué son. Existen 3.000 especies de serpientes, aunque la única culebra venenosa con presencia en España es la víbora.

- Por qué muerden. Cuando invadimos su espacio porque no las vemos y las pisamos.

- Cómo actuar. Mantener la calma, tratar de no mover a la víctima y acudir de inmediato a un centro de salud u hospital, ya que hay que vigilar los síntomas de forma más estrecha porque puede generar reacciones graves y afectar a nivel sistémico si son muy venenosas. Nunca chupar la herida para tratar de sacar el veneno.

Pero más allá de las recomendaciones generales, es cierto que cada especie requiere atenciones determinadas. Por ejemplo, en el caso de las picaduras de garrapata «hay que extraer el cuerpo ahogándolo en una gota de aceite o calentándolo». Pueden transmitir enfermedades como la de Lyme, por lo que si la zona muestra lesiones en diana (enrojecimiento aclarado en la zona central) debería ir a un centro médico, donde una serología determinará si el insecto le ha transmitido alguna enfermedad.

Pez escorpión

- Qué es. Su nombre científico es 'trachinus draco', aunque también se le conoce como pez araña. Mide unos treinta centímetros, es alargado y tiene un opérculo con espina venenosa dirigido hacia atrás.

- Por qué pica. Es una especie sedentaria que vive semienterrada en el fondo arenoso. Sus picaduras son bastante frecuentes en las playas, donde los servicios de salvamento atienden cada verano a cientos de bañistas afectados .

- Cómo actuar. La sensación es similar a un corte con un cristal, pero al mirar la planta del pie ni siquiera hay picadura. El dolor suele aumentar con el tiempo, aunque depende del impacto, y la sensación de hormigueo puede ascender hacia la rodilla. La sensación de dolor y quemazón es pasajera y se desactiva con calor. Basta con meter el pie en agua caliente o incluso acercar la llama de un mechero y a los cinco minutos es asintomático.

Las mordeduras de víboras también requieren asistencia sanitaria. Tras el ataque, la zona afectada se va extendiendo y pueden aparecer reacciones más graves como celulitis (infección de la piel que afecta a un área extensa que se calienta y provoca una sensación de presión) e incluso afectaciones linfáticas como linfagitis.

Mosquitos

- Qué es. La mayoría de sus picaduras son inofensivas. La del mosquito tigre, que se distingue por sus rayas blancas, evoluciona peor.

- Por qué pican. Las hembras son hematófagas, es decir, necesitan alimentarse de sangre. Los que nos pican pertenecen a una especie concreta, los pulícidos. Los grandes mosquitos con patas largas, conocidos como típulas, son inofensivos.

- Cómo actuar. Lavar la zona con agua y jabón suave, aplicar una compresa fría para que baje la hinchazón y aplicar medicamentos con amoniaco o antihistamínicos.

Y qué decir de las arañas. La más peligrosa es la viuda negra, que afortunadamente no tiene presencia en Asturias. Ante una picadura, lo ideal sería identificar o coger el insecto, aunque normalmente las recomendaciones generales son suficientes para aliviar el dolor. Por lo que respecta a los mosquitos, únicamente el tigre provoca un eritema algo más extendido que el común. «Se podría tomar un antihistamínico, pero no tiene riesgo de generar celulitis», añade la médico.

Arañas

- Qué son. En España hay unas 1.300 especies de arañas. Por lo general son inocuas, aunque sus picaduras son ciertamente molestas. Las más peligrosa es la viuda negra, que no está presente en Asturias.

- Por qué muerden. Las arañas muerden, no pican. La mayoría lo hacen en defensa propia y dejan en la zona afectada una vesícula de color perlado. La viuda negra, por contra, deja dos pinchazos simétricos que hacen fácilmente reconocibles sus mordiscos.

- Cómo actuar. Lo ideal ante una mordedura de araña es capturar el insecto para poder identificarlo. Hay que lavar la herida con agua y jabón suave, aplicar una compresa fría, controlar que la región inflamada no se extienda y, ante la duda, ir al médico.

No solo en tierra se encuentran los peligros. Alexey Potemkin, también adjunto del HUCA, trabajó durante siete años en la escalera 12 de la playa de San Lorenzo, en Gijón. «Cada año atendíamos a cientos de personas por picaduras de pez escorpión». La sensación, describe, «es como si te hubieses cortado con un cristal, pero salvo en el caso de niños que tienen la planta del pie muy tierna la picadura ni siquiera es visible». El dolor y la sensación de quemazón aumentan con el tiempo y el hormigueo puede subir hacia la rodilla, pero se desactiva con calor: «Basta con meter el pie en agua caliente o acercar la llama de un mechero para que sea asintomático». En cuanto a las medusas, «basta agua de mar y evitar exponerse al sol para aliviar las molestias locales». Si el paciente es sensible y la superficie de piel afectada es amplia, recomienda aplicar antihistamínicos vía oral o corticoides de forma intravenosa. Eso sí, ante la duda y para no arruinarse el verano, siempre es mejor acudir a un profesional sanitario, sea en los servicios de socorro, farmacias o centros sanitarios.

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