MARCHA DEL ALUMINIO

350 kilómetros a pie por un trabajo

Ni el ascenso a dos puertos de montaña, el calor o los reveses de la mesa de negociación frenaron el ímpetu por cumplir las doce etapas

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUEGijón

No fue pensada ni organizada. Como quien dice, la 'Marcha del Aluminio' surgió improvisadamente. Los trabajadores de la planta de Alcoa en San Balandrán se quedaban sin tiempo, el 30 de junio estaba a la vuelta de la esquina. Solamente los asturianos, porque si algo se ha llevado también este conflicto por delante han sido los lazos con la otra fábrica en venta, la de La Coruña. Llámese toque de atención que oculta desesperación o táchese de optimista aquel que cree que otra salida es posible, siete días antes empezó a tomar forma. Lo primero fue constatar que estaban a tiempo para lo que se pusieron en contacto con los convocantes de la 'marcha negra', hace ahora siete años. Un telefonazo que evidenció el primer escollo: la falta de presupuesto y la dificultad para montar un grupo numeroso en disposición de mantener viva la caminata durante doce días. Dado el número no cabía la posibilidad de instalarse en polideportivos, como los mineros. Tocaba buscar y negociar precio en hostales y albergues. Y, hasta esto, se fue haciendo sobre la marcha. Cuando el jueves 13 de junio la marcha partía de Avilés, ni siquiera estaba contemplada la logística que se llevaría a cabo desde la octava etapa. «Salimos buscando alojamiento a la vez que caminábamos porque, además, se iba apuntando gente sobre la marcha», reconocía Joaquín Acevedo, miembro del comité de empresa.

La distancia y desnivel de las dos primeras etapas –el recorrido entre Avilés y Oviedo, y la subida al Pajares, respectivamente– se contrarrestaban con la nutrida afluencia y las ganas de convertir la marcha en algo heroico. «Lo que hay, para cosenguir algo, por desgracia tiene que ser haciendo esto, es una pena, encima de trabajar tenemos que luchar por esto», decía un vecino durante la subida de La Miranda. Con el paso de los días, la sensación de emular una victoria de David contra Goliat se iría mitigando dando paso a la rabia, la ira y la frustración. Pero ni las malas nuevas consiguieron borrar la sonrisa, el compañerismo y el ritmo, siempre frenético. Porque mientras la mesa de negocación parecía enrocada o, incluso, imperturbable, raro era el día que la etapa no se viera obligada a detenerse un par de kilómetros antes de la llegada a meta. Por aquello de no adelantarse a la cita con los alcaldes de las localidades donde estaba establecido el fin de etapa.

Si en la salida estuvieron acompañados por trabajadores de la fábrica de San Ciprián (Lugo), Arcelor, líderes políticos y sindicales, durante los más 350 kilómetros se fueron sumando familiares, amigos, asociaciones de vecinos o miembros de otros comité de empresa. Arancha Carcedo, delegada sindical en Alimerka, acudió a la quinta etapa (Benavente - Villalpando): «Venimos por el futuro de la industria en Asturias porque si tocan a uno tocan a todos», apuntaba en una pausa para reponer fuerzas.

Como aquel que debe emprender un viaje apresuradamente, el calor castellano contribuyó rápidamente a darse cuenta que el petate lera exiguo. Para compensar, se estableció un albergue juvenil en Medina del Campo como campamento base durante varias jornadas. De esta forma, y gracias a la lavadora y demás, hubo tiempo para ponerse al día. Las llagas y ampollas, se convirtieron en la evidencia de agotamiento. La mella no era física, era psicológica. La suma de kilómetros era una distración para evitar darle más vueltas a lo importante: el futuro desde el 30 de junio. Solo importaba la sensación de estar haciendo lo correcto. «Quiero poder contarle a mi hijo cuando sea mayor que su padre peló por su puesto de trabajo», destacaba David Nido, quien lleva 15 años trabajando en Alcoa.

Etapa 1 Alcoa Avilés - Oviedo

La 'Marcha del Aluminio' integrada por decenas de camisetas amarillas arrancaba en la planta San Balandrán. Fue la más multitudinaria y la que contó con mayor presencia de políticos.

Marieta

Etapa 2 Mieres - Pajares

Un emotivo intercambio de camisetas con varios mineros que integraron la ´marcha negra' en 2012. También fue el día que Quantum quedó descartado como posible comprador.

Juan Carlos Román

Etapa 3 La Robla - León

Los gritos de 'Alcoa se salva luchando' sumados a las críticas contra el gobierno central y autonómico recorren las calles de León en una de las jornadas más calurosas de la marcha.

Peio García

Etapa 4 Cimanes de la Vega - Benavente

El primer domingo de la marcha y una de las más emotivas puesto que familiares y amigos, aprovechando las libranzas en sus trabajadores, se sumaron a recorrer los 15 kilómetros junto a los trabajadores.

Javier Calvo

Etapa 5 Benavente - Villalpado

Una jornada cargada de incertidumbre tras el puntual abandono de cuatro miembros del comité invitados de urgencia por Quatum a visitar sus instalaciones en Alemania.

Mariam Montesinos

Etapa 6 Villalpando - Mota del Marqués

Si a una jornada que ya estaba contemplada que fuera la más larga de la marcha, se le suman otros cinco kilómetros extra por el recorrido impuesto por la Guardia Civil, se alcanzan los 39 bajo el sol.

Rodrigo Jiménez

Etapa 7 Tordesillas - Medina del Campo

La jornada estuvo marcada por la noticia que reconfirmaba que Quantum se apeaba finalmente de la carrera por hacerse con la planta de Alcoa en Avilés a pesar de haber incluido La Coruña en su oferta.

E.P.
Etapa 8 Medina del Campo - Arévalo

El agotamiento físico y moral hace mella en la 'Marcha del Aluminio'. Para animar, se empiezan a llenar los autobuses puestos por los convocantes de cara a la manifestación del siguiente lunes.

E.P.
Etapa 9 Arévalo - Sanchidrián

Los miembros del comité que participan en la mesa de negociación se suman a la marcha nuevamente tras días de reuniones. Mucho calor y ganas de llegar a meta en la 'Marcha del Aluminio'.

E.P.

Etapa 10 Sanchidrián -Villacastín

Un sol de justicia durante los 19 kilómetros que separan ambas localidades. Un distancia aparentemente asequible pensada para los amigos que se suman este día a la marcha. Pero, ¡mucho calor!

E.P.
Etapa 11 San Rafael - Collado Villalba

La 'Marcha del Aluminio' había que finalizarla en alto, y esto es casi en sentido literal. El Alto del León a una velocidad vertiginosa para después llegar al único municipio sin recibimiento institucional.

E.P.

Etapa 12 Madrid

Unos metros, testimoniales, pero reivindicativos. Casi medio millar de personas se manifestaron frente al Ministerio de Industria para reivindicar una solución al grito: '¡Alcoa traición, Gobierno solución!'

Iñaki Martínez

Inagotables al desaliento

No había margen de error y tan solo hubo un ligero tambaleo durante la novena etapa. «¿Tiene sentido esto?», se preguntaban la mayoría de los trabajadores que se citaron en Arévalo para arrancar la novena etapa. Cundía el ánimo que todo estaba hecho y tan solo, un enésimo giro de guion les dio aire y volvió a cargar de motivos. El mantra de «después de nueve meses vamos a luchar lo que haga falta e ir donde sea necesario» volvía a estar en boca de todos. Cada vez tenía menos sentido lo que se apuntaba como victoria antes de partir: «La mejor noticia que puede pasar es que no lleguemos a Madrid», había destacado el presidente del Comité de Empresa, José Manuel de La Uz.

Ahora, él mismo, deseaba llegar a la capital y gritar el ya épico 'Alcoa no se cierra' frente a la sede del Ministerio de Industria. Y llegaron, y multitud de personas llegadas de Asturias en autocar les esperaban, y casi medio millar de personas tiñeron de amarillo una tramo del Paseo de la Castellana, y les recibió el secretario de Estado del ramo. Y se agolparon tantas emociones de acabar el reto, de estar juntos, de gritar juntos, que, al menos esas horas sintieron que todo podría estar resuelto.