'Thor' se jubila con una familia de Somió

El perro de la Unidad Canina de la Policía Local de Gijón ya conoce su nuevo hogar

''Thor', junto a su nueva familia del barrio gijonés de Somió y José Gil, el agente de la Unidad Canina con el que trabajó durante los últimos años. / JUAN CARLOS TUERO
EUGENIA GARCÍA

Tiene nueve años, siete de servicio y le espera una feliz jubilación en una finca de Somió. 'Thor', el perro de la Unidad Canina de la Policía Local de Gijón, ya ha conocido a su nueva familia. Y ésta ha podido constatar que el can tiene un carácter «muy juguetón» para su edad.

José Gil, el agente de la Unidad Canina que ha tenido a 'Thor' como compañero de patrulla durante los últimos años dijo esta mañana adiós a su colega, que llegó a la Policía Local de Gijón con dos años y medio para ser adiestrado en obediencia, en detección de sustancias estupefacientes y en defensa.

«Es un perro muy equilibrado», describe. Juntos «estuvimos prestando muchos servicios por la calle, patrullando a pie, en colegios y zonas conflictivas, de trapicheo de droga«. Juntos registraron numeroso bares y otros lugares donde se vendían sustancias estupefacientes, pero después de siete años de duro trabajo ha llegado el momento de la jubilación de este agente especial. «Recibimos un montón de solicitudes de adopción, 129», pero finalmente la asociación Adopta K9 se decidió por una familia residente en Somió.

«Buscábamos priorizar que tuviera una zona de esparcimiento para asegurarle un buen retiro, y queríamos una familia gijonesa para que se mantuviera en el lugar donde fue policía», indica el agente. Todo ello a pasar de que llegaron solicitudes incluso de Navarra, Tarragona o Guadalajara. Gil confiesa que el sentimiento al despedir a 'Thor' es agridulce, y recuerda cuando el can le salvó de un uno contra cinco en el que salió «sin un rasguño» gracias a la intervención del perro. «Pero sé que va a estar muy bien en esta familia», asegura, confiado.

¿Quiénes son entonces los nuevos dueños de 'Thor'? Sofía Trabanco, José Vega y su hijo Moisés están «encantados» de ser los afortunados. «Un día vimos el anuncio en EL COMERCIO, llamamos y rápidamente nos mandaron el cuestionario. A la semana siguiente nos dijeron que estábamos seleccionados, todo ha ido a velocidad de vértigo», relata Sofía. «Siempre hemos tenido perros grandes y adoptados, pero es la primera vez que tenemos un exagente. Y la verdad que el trato que tuvimos cuando ayer estuvo en casa fue fantástico».

Es un perro «muy cariñoso, juguetón y que se lleva muy bien con otros perros». Sus nuevos dueños confían en que estará «en la gloria en su nueva casa, una finca grande donde puede correr y jugar. Va a ser muy bueno para él pero para nosotros una maravilla». Moisés, por su parte, espera «poder pasar mucho tiempo jugando con él». Pero no sólo eso. Al niño le tranquiliza que «cuando volvamos de un viaje o de noche tengamos la seguridad de tenerlo ahí, un perro que nos puede proteger en todo momento para que tengamos la seguridad de andar por la calle sin que nadie nos pueda hacer nada».