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Los nueve brillos de Asturias en la Guía Michelin

Casa Marcial se queda con dos estrellas Michelin y Casa Gerardo, Auga, La Salgar, El Corral del Indianu, Real Balneario, Arbidel y El Retiro con una

Los nueve brillos de Asturias en la Guía MichelinGráfico
Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

La primera vez que la Guía Michelin presentaba su nuevo número fuera de España no ha traído especial suerte al Principado. La región mantiene su categoría tras la gala celebrada anoche en el Pabellón Carlos Lopes de Lisboa, pero no suma reconocimientos por cuarto año consecutivo. En resumen, Asturias se queda con las nueve estrellas Michelin repartidas en ocho restaurantes que lleva defendiendo desde que en la edición de 2015 lograra la suya Ricardo González Sotres para su restaurante El Retiro (Pancar, Llanes).

«Ya toca que haya un poco de movimiento en nuestra región, sinceramente creo que lo merecemos», apuntaba Nacho Manzano poco después de concluir la ceremonia de entrega, que no dejó de ser una fiesta con muchos nuevos premiados del país anfitrión. No hay que olvidar que el vademécum que se presenta anualmente en otoño se titula 'Guía Michelin de España & Portugal' por lo que reúne restaurantes indispensables de ambos países.

Nacho y Esther Manzano fueron los únicos asturianos con restaurante 'estrellado' en la región presentes en la ceremonia celebrada en la capital lusa. Tras su conclusión, el cocinero que con más 'macarons' ha dotado a un restaurante en estas latitudes se quedó con un sabor agridulce. Bien por una parte porque los ocho galardonados revalidaban su calificación, pero regular porque «ya toca que haya un poco de movimiento», se quejaba.

El responsable de Casa Marcial, aunque presente y partícipe entre bastidores en la fiesta, no contaba este año con subir al escenario como conseguidor de su tercera estrella Michelin, lo que esta edición solo logró hacer Dani García. «No iba con esa idea. Hemos trabajado mucho en el aniversario, en todas las cenas con los invitados, así que hemos tomado este tiempo de transición», explicaba.

No parece ser la cuestión encontrar entre los muchos restaurantes de calidad que hay en la región alguno que merezca el reconocimiento de la prestigiosa Michelin, que empezó a publicarse en 1900 con otra utilidad. A Nacho Manzano se le ocurren rápido unos cuantos nombres: Güeyu Mar (playa de Vega, Ribadesella), La Huertona (Ribadesella), Regueiro (Tox, Nava) y Castru Gaiteru (Llanes). Y todos estos dichos rápido, pues si tuviera que formalizar una candidatura, el cocinero diría alguno más porque «de verdad que varios son muy muy muy buenos», incidió. Tampoco es la cuestión indagar entre los que ya tienen una estrella y podrían conseguir la segunda. «Todos son muy sólidos, llevan muchos años demostrando su nivel y cualquier año pueden dar la campanada. Ojalá supiéramos en qué se fijan los inspectores de la guía, pero no es así, así que solo podemos seguir trabajando lo mejor que sabemos», señalaba Manzano.

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El último en entrar en la nómina Michelin en Asturias fue Ricardo Sotres en El Retiro hace cuatro años. El primero, Pedro Morán en Casa Gerardo (Prendes) hace 28. Este emblemático y centenario establecimiento no la ha perdido desde entonces. Ahora, al frente de sus fogones, además de Pedro, está su hijo Marcos, quinta generación del negocio y quien, a sus 39 años, tiene la tarea de defender y mantener la estrella que lograron su padre y su abuelo y con la que él casi nació en la profesión.

«Esto parece el día de la marmota», decía Marcos Morán tras saber el veredicto final. «Tenemos que estar contentos por mantenernos como estábamos porque Asturias es un sitio donde se sigue comiendo igual de bien que hace un año, pero al que cada vez es más difícil venir a comprobarlo. Por eso que tener aquí un restaurante de éxito cada vez cuesta más», apuntaba el cocinero de Casa Gerardo, responsable también de llevar su cocina fuera de la región e incluso a Inglaterra. Su conclusión es que dedicarse a la gastronomía es una yincana. La explicación es sencilla: «Para los clientes, venir a comer a nuestros establecimientos es un mérito. Cada vez que viene alguien de fuera sabemos que tenemos que cuidarle el ratín que está con nosotros porque le cuesta tanto llegar a la región y volver a su casa que acaba enfadado», apunta Morán, haciendo referencia a las difíciles comunicaciones que tiene el Principado. «Lo que pasa al final es que no hacemos ruido fuera», manifiesta.

Lo que Marcos Morán no duda, porque lo sabe por experiencia propia, es que los cocineros asturianos «aspiramos a todo, pero esto es lo que hay». También dice que hay muchos restaurantes que han demostrado con el paso de los años su validez. Y va más allá. «Asturias ha perdido potencia en los últimos años aun teniendo cocineros súper buenos. No acepto que la culpa nos la echen a nosotros porque hay dos o tres de los mejores 30 resturantes de España. Esa es mi opinión», zanjó el cocinero.

Nacho Manzano, Casa Marcial(La Salgar, Parres). Dos estrellas

Récord. Nunca hasta el año 2010 Asturias había tenido un restaurante con dos estrellas Michelin, lo que para la reconocida guía supone «calidad de primera clase en su tipo de cocina». Nacho Manzano logró su primer brillo en 1999. Este, además, está siendo un año importante para él, pues esta misma semana su restaurante cumplió 25 años.

Marcos y Pedro Morán, Casa Gerardo (Prendes, Carreño). Una estrella

El más constante. Pedro Morán, cuarta generación de Casa Gerardo, consiguió una estrella para su restaurante en 1991. La conserva desde entonces: 28 años han pasado, los cuales prueban su constancia y buen hacer. Al frente del negocio ahora también está su hijo Marcos. Juntos son un tándem infalible.

Ricardo González Sotres, El Retiro (Pancar, Llanes). Una estrella

El último en llegar. El cocinero ha encontrado en Pancar su sitio. Lo halló en la casa familiar que remodeló y convirtió en establecimiento de parada obligada. Su estrella es la última que logró Asturias. La consiguió en la edición de 2015. Sotres ahora también está al frente de Julia, el restaurante del Hotel Balcón de La Cuesta (Llanes).

José Antonio Campoviejo, El Corral del Indianu (Arriondas, Parres). Una estrella

Innovación como motor. La inquietud constante de José Antonio Campoviejo condiciona su cocina, con la que logró para su Corral del indianu una estrella Michelin en el año 2000. Él inauguró el milenio con buenas noticias para Asturias. Su saber hacer sigue siendo el ingrediente fundamental de su restaurante.

Isaac Loya. Real Balneario (Salinas, Castrillón). Una estrella

Garantía familiar. La familia Loya es de esas que han sabido encontrar un sitio destacado en la región. El de Isaac está en el Real Balneario, siempre cerca del mar en el que basa su cocina. El chef consiguió una estrella Michelin en el 2005. Ahora reparte su talento sirviendo cáterin de boda. Su firma lleva el que ofrecen en el Palacio de Valdesoto.

Gonzalo Pañeda, Auga (Gijón). Una estrella

Otro nombre, misma calidad. Gonzalo Pañeda logró su primera estrella Michelin en el 2004 cuando estaba en La Solana (Gijón). Él y Antonio Pérez, responsable de la sala, se mudaron a El Puerto, hoy convertido en Auga, en 2011. Dos años después, recuperaron su estrella Michelin.

Esther Manzano, La Salgar (Gijón). Una estrella

La única mujer. La saga Manzano tiene otra estrella Michelin; la que Esther defiende desde el año 2014 en Gijón, en el restaurante La Salgar, situado al lado del Museo del Pueblo de Asturias. Su cocina es su mejor carta de presentación, aunque las vistas del establecimiento también son dignas de mención.

Jaime Uz, Arbidel (Ribadesella). Una estrella

La fuerza del oriente. La estrella que desde 2014 defiende Jaime Uz en el restaurante Arbidel prueban la fuerza del oriente asturiano. La pasada primavera de este mismo año, el cocinero diversificó su oferta al abrir en Villaviciosa la sidrería gastronómica Lena.

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