Caso Ardines | Luto en Llanes por Ardines, un año después

Banderas a media asta y crespón negro en el Ayuntamiento de Llanes./
Banderas a media asta y crespón negro en el Ayuntamiento de Llanes.

La bandera del concejo ondea a media asta y se ha colocado un gran lazo negro a la entrada del Ayuntamiento

Lucía Ramos
LUCÍA RAMOS

Ya ha pasado un año de aquella fatal mañana, pero Llanes no olvida. Hace 365 días la que iba a ser una mañana de jolgorio y celebración en honor a San Roque quedaba ensombrecida por el hallazgo del cadáver del concejal y pescador Javier Ardines y hoy, con la sombra del brutal crimen que mantuvo en vilo a toda la región durante meses en el recuerdo, era una bandera ondeando a media asta en el balcón del Ayuntamiento la que tría a la memoria de quienes pasaban por delante lo ocurrido doce meses atrás. Con un crespón negro prendido, la enseña del municipio Llanisco permanecerá así, en señal de duelo, durante todo el fin de semana.

También lo hará el gran lazo negro colocado en el pórtico de la Casa Consistorial, al que acompaña un mensaje de los compañeros del edil asesinado, quienes en las últimas elecciones lograban mantener el gobierno. «Nos robaron tu presencia, pero nunca tu recuerdo. Nos dejaste un vacío que llenamos con tu dignidad. Haber trabajado contigo es un privilegio. Tu ejemplo será nuestra bandera. Siempre en nuestra memoria: tus compañeros», reza el texto.

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Aunque tanto desde Izquierda Unida Llanes, formación a la que pertenecía Ardines, como desde el equipo de gobierno, rehusaban estos días hacer declaraciones al respecto del crimen por respeto a la familia, sí han querido tener un recuerdo para el fallecido en sus redes sociales. Así, desde IU Llanes publicaron en su perfil de Facebook el mensaje «Siempre presente, Javi. Seguimos aprendiendo de tu ejemplo», acompañado por un lazo negro. También desde Vecinos por Llanes, agrupación de la que forma parte el alcalde y gran amigo de Ardines, Enrique Riestra, recordaron al concejal y pescador con una fotografía suya acompañada de un simple «Siempre, Javier».