Foro Comunicación y Escuela

Míchel en Vegadeo: «El fútbol tiene todos los valores que encajan en una sociedad»

Míchel saluda a los niños que fueron a escucharle en el Foro de Comunicación y Escuela. / PALOMA UCHA

«Si te acostumbras a creer que el valor está en quién eres y no cómo eres, al final te encuentras solo», señala el excentrocampista en el Instituto de Enseñanza Secundaria Elisa y Luis Villamil

Iván Álvarez
IVÁN ÁLVAREZ

Con un extenso repaso a través de su experiencia deportiva y vital, el excentrocampista internacional Míchel expuso a los jóvenes de Vegadeo la importancia de formarse en la undécima edición del Foro Comunicación y Escuela. «Es una obligación moral porque es una manera de devolverle a la gente todo el cariño que me han dado. Me siento encantado de estar aquí», señaló el madrileño en el Instituto de Enseñanza Secundaria Elisa y Luis Villamil, donde se mostró paciente para atender a todas las peticiones de autógrafos y fotos por parte de los alumnos y profesores durante más de una hora.

Bromista y amable, tras esa primera toma de contacto en el centro educativo, en el auditorio veigueño Félix Menéndez de la localidad veigueña plasmó la influencia de numerosos atributos del deporte en otros ámbitos de la vida durante una charla moderada por el periodista Moncho Viña, que confesó que gracias a las experiencias compartidas con él durante las retransmisiones de la Liga de Campeones cambió su idea preconcebida de jugador «chulo y altivo» que tenía sobre él por la de «un tipo cercano, siempre dispuesto a ayudar y muy bromista». «Tuve otra magnífica escuela durante los nueve años que colaboré con los medios. Siempre digo que he tenido muy buenos entrenadores, pero he tenido un buen entrenador en la vida, que fue José Ángel de la Casa, que me enseñó a relacionarme», aseguró el excentrocampista, que no tardó en afinar el vínculo con el público de su alocución rememorando sus orígenes.

«Era un chaval como vosotros. En una época en la que la vida no era fácil, mi padre trabajaba en tres sitios diferentes para mantener una familia con cuatro hijos», expuso el integrante de la 'Quinta del Buitre', que confesó que todas sus cartas a los Reyes Magos siempre tenían «un balón y un chándal». «Convertí en profesión lo que me gustaba, lo que mucha gente no puede hacer. Seguro que nadie juega con 15 años a ser abogado. Hacía en el barrio con mis amigos lo que después hacía delante de cien mil personas. Me tocó ser muy famoso, pero no me hubiera importado tener otra vida», recordó Míchel, que hizo hincapié en que «triunfar en la vida no es salir por la tele» y puso el acento en la bondad y en la importancia del factor mental.

«Si te acostumbras a creer que el valor está en quién eres y no cómo eres, al final te encuentras solo. Es imposible que un buen futbolista quede en el recuerdo sin ser buena persona», proclamó el exentrenador del Málaga, que considera que en su extensa trayectoria comprobó que lo deportivo es un pequeño espejo de lo social. «Es un submundo que funciona igual. No puedes ganar solo, tienes que recurrir al trabajo y al esfuerzo de todos. Es un deporte absolutamente justo en cuanto al funcionamiento y al desarrollo. El fútbol tiene todos los valores que encajan en la sociedad», expuso el madrileño, que inculcó a los alumnos del instituto vegadense la importancia capital de la voluntad en ambos ámbitos y el aspecto anímico.

Confianza en el Oviedo para el 'play off'

«Hasta hace muy poco los entrenadores escondían que los futbolistas trabajan con psicólogos. Parecía que tenías una oreja más grande que la otra. Yo trabajaba con psicólogos y la primera pregunta era: «¿Te pasa algo?» Es fundamental la cabeza para todo», argumentó el excentrocampista, que aseguró que los valores se los dio el fútbol, pero «no el de meter goles, el formativo». «Cuando nos ponemos una camiseta, todos somos iguales», aseguró el canterano madridista, que recordó cómo su padre, tipógrafo, hacía «encaje de bolillos» para trasladarle a los entrenamientos y para destacar la importancia de valorar lo que se tiene al hacer alusión a la recta final de su carrera deportiva en México, donde a los jugadores les daban toda la ropa en una bolsa para lavarla en sus casas.

Distendido, salpicó su relato con alguna anécdota protagonizada por Butragueño, mostró su confianza en las opciones de que el Oviedo alcance el 'play off' y a petición de un niño explicó el famoso episodio con Valderrama y los genitales del colombiano en Valladolid. En el turno de preguntas de la iniciativa organizada por Luis Felipe Fernández, entre elogios a Mendilíbar y Bordalás para reivindicar el buen hacer de entrenadores «que no ganan títulos», se mostró partidario del VAR y plasmó su vena instructiva para explicarle a los jóvenes la fuente de sus errores. «El VAR hace más justo al fútbol, lo que se equivoca no es la máquina. Los árbitros se saben muy bien el reglamento, pero no tanto cómo aplicarlo en algunas situaciones. Si un padre es estricto siempre, sus hijos no le van a respetar, le van a tener miedo. Muchas veces no atienden a las circunstancias del juego», expuso antes de lamentar los episodios de violencia que con más frecuencia de la deseada se ven en los terrenos de juego del fútbol formativo y modesto. «Hay una tensión exagerada. Me parece bochornoso y frustrante que un padre, porque quiera que su hijo gane un partido, tenga que insultar o agredir a un árbitro. Nuestras leyes deberían ser mucho más agresivas con ese tema. Si cometiese un error de tal calibre, no debe volver a un recinto deportivo», concluyó.