Los vecinos defienden los planes para cazar a los jabalíes en Oviedo

El Principado estudia cazar jabalíes con arco en seis  barrios de Oviedo
Jabalíes hozando en una parcela de San Lázaro / E. C.

El Principado y el Ayuntamiento empiezan hoy con la vigilancia de los suidos que se adentran en la zona urbana y con la limpieza de parcelas

J. C. A. OVIEDO.

«Me da un poco de pena pero algo hay que hacer con ellos porque es peligroso», resume Silvia García, presidenta de la asociación de vecinos Llamaoscura y Pereda, en La Manjoya, acerca de los planes de Principado y Ayuntamiento para acabar con la plaga de jabalíes que asola a varios barrios de Oviedo.

En concreto, la Concejalía de Seguridad Ciudadana y el departamento de Biodiversidad del Principado han detectado como zonas de actuación prioritaria San Lázaro y Otero y La Florida, pero la zona de actuación se extenderá hasta el parque de Invierno, La Zoreda y La Manjoya. En las carreteras de esta última, García relata un encontronazo con uno de los ejemplares que pueblan el bosque cercano. «Nos dimos un buen susto, las carreteras de por aquí son estrechas y afortunadamente no pasó nada pero podía haberlo hecho», explica.

En cuanto a los métodos para paliar «por razones imperiosas de seguridad vial y control de plagas que no admiten demora» la profusión de jabalíes en Oviedo, el Principado estudia implantar métodos de captura como jaulas o la caza con arco. Medidas que llevan tiempo sobre la mesa y que otras ciudades como Vitoria-Gazteiz ya están implementando.

Cuqui Ormazábal, desde la asociación de vecinos de San Lázaro, defiende las medidas a adoptar. «Están destrozando todo. Por aquí vienen las madres con los jabatos a comer porque la gente les alimenta. Habría que parar eso porque no son tontos, vienen porque la comida es fácil», explica dando en el clavo de una de las preocupaciones de Seguridad Ciudadana que continuará multando a quien dé de comer a los animales.

Además, Ormazábal coincide con otra de las actuaciones a llevar a cabo por parte de la concejalía: la limpieza de parcelas. «Bajando por el Caño del Águila hay una finca llena de hierbas y maleza que quedó abandonada cuando se pararon las obras. Ahí hay de todo: culebras, jabalíes...», relata. «No es muy popular lo que voy a decir e igual los ecologistas se me echan encima pero los jabalíes no están en peligro de extinción», sentencia.