Expedientan a una vecina por alimentar a jabalíes en Oviedo

Una piara de jabalíes en una visita anterior a San Lázaro. / E. C.
Una piara de jabalíes en una visita anterior a San Lázaro. / E. C.

Los policías locales sorprendieron a la mujer con una pota y bolsas de comida para los marranos y acabaron defendiéndose a balazos de los animales

G. D. -R. OVIEDO.

Arremetió contra los dos agentes, que tuvieron que defenderse. Recibió dos balazos del calibre 9 mm parabellum a corta distancia y ni siquiera cayó al suelo. Herida y dejando un rastro de sangre, huyó por delante de La Malatería hacia el parque de Invierno. No se trata de una reyerta sino del incidente protagonizado por un jabalí hembra, en el que se vio involucrada una patrulla de la Policía Local en la calle Gil Blas de San Lázaro en la noche del lunes. Alertados por la llamada de un vecino, sorprendieron a una mujer con una pota de grandes dimensiones y varias bolsas con comida con las que, al parecer y según reiteró el vecino denunciante, supuestamente da de comer de forma habitual a los jabalíes que merodean por la zona.

La mujer lo negó. Habló de que se trataba de comida para una colonia de gatos próxima y alegó su pertenencia a una sociedad protectora de animales, pero mientras se producía la conversación apareció correteando un jabato que, sin ningún miedo, se puso a olisquear las bolsas. Los agentes observaron, además, que, a pocos metros, había otras crías y una animal de mayor tamaño, tal vez la cerda y madre de la camada. Los policías trataron de ahuyentar a los animales con gritos y aspavientos, momento en el que la marrana se arrancó contra ellos y uno de los funcionarios desenfundó su arma para defenderse. Los dos disparos alcanzaron al animal a corta distancia y ahuyentaron a los jabatos. La cerda los siguió, dejando un reguero de sangre.

Más denuncias

El atestado de los agentes, confirmaron fuentes de la Concejalía de Seguridad, dará paso al primer expediente por cebar a los jabalíes, al tratarse de una vulneración de la ordenanza de Convivencia Ciudadana, que prohibe alimentar a los animales en la vía pública con la excepción de las colonias de gatos y solo para entidades autorizadas y bajo determinadas condiciones. La mujer llegó a alegar que tenía permiso del concejal de Seguridad, extremo desmentido ayer desde este departamento, pero lo cierto es que no era la primera vez que alguno de sus convecinos advertía a la Policía de sus peligrosas rutinas.

La Concejalía de Seguridad anunció la semana pasada que reforzaría la vigilancia para evitar que se alimente a los jabalíes en especial en la zona de Otero y San Lázaro donde hay denuncias contra varios vecinos por esta práctica.

 

Fotos

Vídeos