El Comercio

«No merece la pena salir. Habrá que volver al palangre en Francia»

  • Las indecisiones hacen que algunos barcos abandonen la pesquería antes de lo previsto

«Tardo dos días en ir y otros dos en volver, así que entre que llegas y localizas el bonito, cuando te pones a pescar ya tienes que volver», dijo ayer a EL COMERCIO José Emilio Fernández Berciano, patrón del 'Nuberu' que vio frustrada la costera del bonito con el cierre del caladero y renunció a reanudarla con una prórroga con fecha de caducidad próxima.

«Habrá que volver al palangre en Francia, con la merluza como objetivo», señaló tras lamentar que su barco tuvo buenas capturas y beneficios en las últimas mareas de bonito del pasado año y se queda éste sin la misma oportunidad.

El colofón de la costera está resultando rentable. Tal vez por el anuncio de cierre, ayer los precios subieron en la rula de Gijón, con precios de 5,5 euros por kilo, las piezas de mayor tamaño, y hasta tres euros por kilo los 'monos'. El abandono escalonado evitará saturación.