El Comercio

Cachopo con calamares, la última 'pesadilla' de Alberto Chicote

Cachopo con calamares, la última 'pesadilla' de Chicote

  • El cocinero se desplazó hasta un bar de carretera del sur de Madrid que sorprendió a la audiencia asturiana con su peculiar versión del plato

Un bar de carretera en apuros. El cocinero Alberto Chicote sigue con 'Pesadilla en la cocina' (laSexta) su periplo por las cocinas de España. En el programa de esta semana, el chef madrileño se acercó hasta Villarejo de Salvanés, un pueblo de tránsito del sur de la capital española en el que se encuentra el Asador Juan de Austria. En principio, un restaurante de carretera más; en la realidad, un establecimiento con una carta de 200 platos, la mayoría de comida congelada.

El programa recibió la llamada de auxilio de una de las hijas del hostelero que lleva el local, alarmada ante la delicada situación del negocio de su padre, que parece estar a un suspiro de derrumbarse. Enrique, de origen asturiano, perdió las riendas de este negocio que abrió hace cuatro años y que pasó del éxito a ser un constante cúmulo de problemas y despropósitos. La causa, su complicado carácter y la difícil relación que mantiene con su hija, igualmente brusca en las formas y bastante desmotivada respecto al restaurante.

A su llegada al asador, Alberto Chicote se encontró con un local sin clientes. Se sentó a la mesa, abrió la carta y pidió menestra de verdura, lasaña, dorada a la plancha, un bocadillo americano y... cachopo con calamares a la romana. «Estoy en casa de un asturiano... Para un asturiano, un cachopo es oro molido», dijo el cocinero visiblemente decepcionado con el plato. Las reacciones ante semejante esperpento tampoco se hicieron esperar en las redes sociales: