El Comercio

«Estaba visto que esto iba a pasar»

La bandera roja, ondeando por la tarde en La Ñora, con apenas gente en la playa.

La bandera roja, ondeando por la tarde en La Ñora, con apenas gente en la playa. / Lydia Is

  • «Era cuestión de tiempo que la porquería nos invadiera», afirma una usuaria de La Ñora mientras otros muestran alivio de que algo así haya ocurrido a final de verano

«Estaba visto que esto iba a acabar pasando, era cuestión de tiempo que la porquería nos invadiera». Así de rotunda se mostró ayer Isabel Iglesias, vecina de Gijón y usuaria habitual de la playa de La Ñora, a la que el cierre al baño por la presencia de vertidos de origen desconocido pilló disfrutando del arenal con su familia. «No queda otra que resignarte, pero es un problema que parece que a nadie le interesa solucionar», lamentó.

Los madrileños Jorge Ruiz y Almudena Fernández están de vacaciones en Asturias y ayer se acercaron a la playa por la tarde. «Al principio pensamos que la bandera roja era porque el agua estaba agitada pero cuando nos lo explicaron nos sorprendió mucho, creíamos que en el Norte estas cosas no pasaban», apuntaron. En su caso, optaron por refrescarse en la ducha.

Otros, como los pequeños Jorge y Nicolás, hijos de Teresa Martínez, trasladaron su baño al río. «Toca disfrutar de un día de playa sin baño en el mar; menos mal que está terminando el verano, esto llega a pasar en junio y hubiera sido una catástrofe para el turismo», señaló.

El cierre oficial al baño se produjo a la una de la tarde. El coordinador de Salvamento de Villaviciosa, Borja Madiedo, explicó que al inicio del servicio -un par de horas antes- los socorristas ya le habían advertido de que la orilla estaba muy sucia. «También nos llamó el 112, porque habían recibido el aviso del Seprona alertando de la presencia de supuestas aguas fecales. Enviamos la embarcación a inspeccionar la zona y se comprobó que había una mancha muy grande, así que por precaución decidimos poner la bandera roja», detalló.

A pie de playa se encontraba Víctor Maclanda, uno de los socorristas. «La orilla estuvo marrón casi toda la jornada y aunque estaba prohibido el baño hubo quien quiso entrar al agua, advertimos de lo que pasaba y hubo bastante colaboración de los usuarios», apuntó.

Sorpresa en Estaño

En el vecino arenal de Estaño, la sorpresa entre los allí presentes al enterarse de los supuestos motivos por los que se había izado la bandera roja en La Ñora fue mayúscula. «Me parece muy raro que hayan prohibido el baño allí y aquí no viniese nadie a avisar», indicaba la gijonesa Lorena Menéndez. Junto a ella, Rubén Vázquez reconocía no haber notado nada al bañarse. «Ahora me está empezando a entrar la psicosis, nos vamos inmediatamente a la ducha», manifestó, medio en broma. Su amigo Francisco Berán, por su parte, se mostraba más tranquilo. «Son algas. Al menos las que están más cerca de la orilla. No es la primera vez que las veo, pues suelo nadar mucho por esta zona y es habitual que se formen estas acumulaciones, sobre todo en la Cagonera», aseveró.

María José Corral y Eduardo Castro, por su parte, sí se mostraron preocupados, pues poco antes de recibir la noticia habían estado disfrutando de un baño con su hijo pequeño. «No me parece normal que pase algo así y no avisen, ¿qué pasa si llega a haber alguna sustancia tóxica en el agua?», se preguntaba ella. Tampoco les hizo demasiada gracia pensar que podían haber estado nadando entre vertidos a los jóvenes gijoneses Pablo Varela, Álvaro Moyano y Javier Franco. «Sí que nos llamaron la atención las manchas cuando llegamos, así que quedamos cerca de la orilla. Si llegamos a saber lo que pasaba no nos hubiéramos ni bañado», apuntaron. A Mariano Cordero, de Colunga, le costaba creer que no se hubiese restringido el baño tras saber que había un vertido en la zona. «Vine porque La Ñora estaba cerrada, no imaginé por qué era, y aquí había gente bañándose», señaló.