El Comercio

«Fraga me dijo que los empresarios dábamos mala imagen en política»

  • Fernández Junquera repasó en una entrevista para EL COMERCIO su activismo en la creación de AP y de la Empresa de Aguas

«En 1961, Gijón era misérrimo. Llegué a un Ayuntamiento con seis millones de pesetas de presupuesto. Lo del agua era un desastre. Solo salía por los grifos el 30% de lo que pasaba por la red. Todo eran fugas. Cuando unos ingenieros alemanes vinieron a examinarla, en 1966, quedaron espantados».

No marcó ningún límite, ni horario ni de cuestionario, a su última entrevista en EL COMERCIO. Era noviembre de 2013, en la antesala de que su partido, el PP, le entregara el Premio Trayectoria Ejemplar y Claudio Fernández Junquera aceptó el reto de repasar los, en aquel momento, 82 años de vida.

Además de El Musel, el objeto de sus preocupaciones como bisnieto y nieto de sus fundadores y cabeza visible de la naviera GJunquera, para Fernández Junquera fue la creación de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) uno de los momentos más importantes de su vida.

También apuntó sus más y sus menos con Manuel Fraga. Ante él acudió un caluroso día de agosto «a presentar mi dimisión, porque AP solo logró un representante. Eran las ocho de la mañana y Fraga estaba en su despacho restregándose agua de colonia en ese pelo tan corto que llevaba. Como ya llevaba mi dimisión y la gestora creada, debió creer que me debía una explicación y me dijo que los empresarios dábamos mala imagen en política». Algo con lo que no estaba de acuerdo el naviero. Aseguró que «nunca cobré de ningún puesto. En la Cámara me pagaba yo todos los viajes. Y de El Musel puedo decir que tengo corbatas. De todos los colores, pero solo corbatas», dijo.

Fiel a sus amigos, defendió unas salidas más honrosas para Díaz Rato y Díaz Caneja de El Musel y la EMA, respectivamente. Y de esa fidelidad, se negó a opinar sobre la salida de Francisco Álvarez-Cascos del PP y la posterior creación de Foro Asturias. «No me haga hablar ¿No ve que le conozco de toda la vida?», pidió.