El Comercio

Los picnic de Torbe y Francisco Granados en la cárcel de Soto del Real

Torbe y Francisco Granados.
Torbe y Francisco Granados. / E. C.
  • El director y productor vizcaíno de cine porno revela que mantuvo en prisión una buena relación con el cabecilla de la trama 'Púnica' y los domingos, antes de comer, compartían «latas de mejillones y algo de jamón»

«No hay nada peor que estar en prisión y ser inocente. Hay días muy duros». Son las palabras del productor de cine porno Ignacio Allende Fernández, más conocido como Torbe, en libertad desde hace unos días tras pagar una fianza de 100.000 euros. En esos duros días en Soto del Real Torbe encontró un aliado en Francisco Granados, el cabecilla de la trama Púnica. El exsecretario general del PP en Madrid fue lo más parecido a un amigo, como ha explicado el bilbaíno en una entrevista a OKDIARIO.

«Es una gran persona. Él no sabía quién era y yo no sabía quién era él. Me enteré allí. Desconozco el caso, pero a nivel personal es un tío muy majo. El pobre lleva allí dos años», recuerda. Torbe y Granados mantuvieron una buena relación entre rejas en la prisión madrileña. «Comíamos juntos, hacíamos deporte...», relata el productor porno, quien afirma que «los domingos, antes de comer, hacíamos una especie de 'picnic' con latas de mejillones y algo de jamón». Durante los seis meses en la cárcel, Torbe conoció a diferentes reclusos. «Nos juntábamos unos personajes increíbles; había un narco muy mayor que estuvo con Escobar. La gente que he conocido dan para hacer películas y libros».

Su estancia en Soto del Real le ha permitido perder 12 kilos gracias, entre otras cosas, a la rutina que se impuso. «Me levantaba a las ocho de la mañana y bajaba al patio. Me dedicaba a caminar unas dos horas», narra Torbe, quien tuvo tiempo también para devorar más de 200 libros. No faltaron, en cambio, bajones anímicos que llegaban cuando asumía el papel de «pardillo» que está en la cárcel y «dice que es inocente». «Me cabreaba y me preguntaba ¿qué hago yo aquí?», afirma.

Los molestos ronquidos

Durante el tiempo que ha permanecido encarcelado, Torbe ha sufrido dos intentos de agresión por parte de presos. El primer encontronazo lo tuvo en su primer día entre rejas. Fue con su compañero de celda. «Mientras dormía, un marroquí me despierta y me dice 'si tú no me dejas dormir yo no te dejo a ti, tú roncas mucho'», relata Torbe. En otra ocasión, en un traslado, le metieron con presos de otros módulos. «Allí uno me dijo que si llego a ir a otro módulo me hubieran rajado, que a él le caí bien», explica.

Torbe ha compartido celda con varias reclusos diferentes, aunque afirma que «lo mejor es estar solo». «Al principio estuve tres días con el marroquí, luego un canadiense que había defraudado un banco, un serbio que le habían cogido con 2.000 kilos de 'coca'...» En su entrevista también habla de los suicidios, y es que durante su periodo preso «hubo tres o cuatro».