El Comercio

Cuando el barrio es el aula

Integrantes del curso de marketing.
Integrantes del curso de marketing. / Mar de Niebla
  • Gijón apuesta por el llamado aprendizaje servicio, que lleva a la vida real la teoría de la solidaridad

Estudiar en clase el valor de las plantas y los animales y ayudar luego a mantener el parque cercano a la escuela. Aprender los secretos de la animación sociocultural y aplicarlos luego con los niños del barrio. Ensayar canciones y aprender a montar un concierto del que luego disfrutarán los mayores de la residencia. Instalar nidos de barro para que a tu pueblo vuelvan las golondrinas y se coman a los mosquitos tigre. Montar una biblioteca infantil en el centro de salud. Estudiar la historia, geografía y lengua del Sáhara en clase mientras organizas una campaña solidaria. Son solo algunos ejemplos de lo que supone aprender haciendo algo útil para los demás. Ejemplos prácticos que niños de todo el mundo, muchos en España, han realizado. Tan sencillo y tan complicado a la vez. Es la filosofía del aprendizaje servicio, un «éxito educativo» al que Gijón se suma con fuerza. Universidad de Oviedo, profesores, colegios y entidades sociales como Mar de Niebla lo tienen claro: es bueno para todos aplicar ese método y lo van a hacer. Y se van a organizar. Y van a hacer llegar al resto de la comunidad educativa (formal y no formal) este sistema.

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En cierta medida, la ‘culpable’ de que Gijón apueste por el aprendizaje servicio es Charo Batlle, pedagoga y referencia nacional en este sistema (ApS lo llaman quienes lo trabajan). Esta semana ha estado en Gijón, reuniéndose con todos los interesados. Una charla en el Centro del Profesorado y de Recursos, una visita al colegio público de Tremañes (donde hay un completo programa de iniciativas en este sentido para este mismo curso), una reunión con todas las entidades interesadas. El resultado: formarán una red local de ApS y, a finales de curso, organizarán unas jornadas con las que pretenden dar visibilidad al proyecto y animar a más gente. Porque «la esencia existe. Solo nos hace falta conocernos y darlo a conocer».

Los alumnos del curso de mantenimiento.

Los alumnos del curso de mantenimiento. / Mar de Niebla

La experiencia de Mar de Niebla

Dice Charo Batlle que es interesante que, en este tipo de redes (existen en todo el país, donde hay, de hecho, una Red Española de Aprendizaje y Servicio) coincidan colectivos de diferente signo: profesorado, administración pública, universidad, entidades sociales... Por el momento, Gijón cumple con todas menos con la administración pública. En la reunión mantenida esta semana participaron, o se han interesado de alguna manera, profesores de Trabajo Social, el Centro del Profesorado y de Recursos, la Asamblea de Cooperación por la Paz, la Asociación Cuantaya, Miaportacion.org, y el CISE (Centro de Iniciativas, Solidaridad y Empleo).

Ya parten con algo de experiencia Trabajo Social y Mar de Niebla. Además, en algunos casos, de forma conjunta. Alumnos de la primera estuvieron en la segunda para conocer la realidad que estudian en las aulas y poner en marcha proyectos concretos para los chavales de la asociación. Porque Mar de Niebla es, quizá, la entidad que más tiempo lleva en Gijón trabajando el aprendizaje servicio. En su búsqueda de fórmulas que permitan a las personas hacerse protagonistas de lo que sucede, tuvieron claro que este era un método perfecto. Lo explica su presidente, Héctor Colunga. El aprendizaje y servicio reúne condiciones importantes para ellos: proactividad, participación y aprendizaje. En su caso, querían aplicarlo a la inactividad juvenil, al fracaso escolar, a los jóvenes que han abandonado el sistema... La fórmula de inicio, aparentemente sencilla: «Os enseñamos algo muy práctico y vosotros decidís cómo hacer que revierta en la comunidad». En esa línea, organizaron tres cursos: monitor de tiempo libre, ventas y márketing y mantenimiento de edificios. Los primeros organizaron actividades, un día a la semana durante un mes, para los niños de 3 a 5 años en el parque de El Lauredal. Los segundos colaboraron con el albergue de animales en una campaña de difusión. Y los terceros ayudaron a entidades del barrio a mejorar sus espacios. Cumplían perfectamente la fórmula que indica Batlle: «Respondiendo a una necesidad social del entorno, los jóvenes responden organizando alguna cosa de la que, a la vez, extraen aprendizajes importantes».

Están absolutamente de acuerdo en el colegio de Tremañes. La lista de aprendizajes servicio prevista para el curso es larga: relacionar los conocimientos del cuerpo humano con la participación en carreras populares; aprender los sistemas de edición de contenidos digitales y aplicarlo en el periódico del cole. Y la ya conocida campaña de los pequeños para publicar su propio libro. Como cuenta su director, Maxi Marín, es «una manera fabulosa de integrar adquisición de aprendizajes con compromiso social y ciudadano».