El Comercio

La huelga contra las reválidas moviliza a los estudiantes de la pública y de la concertada

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Estudiantes gijoneses manifestándose en la plaza del Ayuntamiento. / Paloma Ucha

  • La Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos y el Sindicato de Estudiantes aseguran que el seguimiento en los institutos asturianos roza el 100%, mientras que en las etapas de Infantil y Primaria oscila entre el 60% y el 90%

La oposición a las reválidas de Secundaria (ESO) y Bachillerato ha movilizado en Asturias a muchos más estudiantes que otras concentraciones en contra de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) o el decreto '3+2' de la Universidad. La huelga -convocada por la Confederacion de Asociaciones de Padres de Alumnos (Ceapa), a la que pertenece la FAPA Miguel Virgós, y el Sindicato de Estudiantes- ha llevado a las calles no solo a los alumnos de Secundaria, FP y Bachillerato de la red pública, sino también a los de la concertada, que decidieron sumarse a la manifestación de Gijón para protestar por unas pruebas que todos los manifestantes consideran "injustas", ya que llevan al alumnado a "jugarse el título habiendo aprobado todas las asignaturas de la etapa" y que, en el caso de la de Bachillerato, será requerida para acceder a la Universidad. No las ven justas, "ni necesarias" y no entienden por qué tienen que "ser evaluados por profesores externos" tras haber superado los correspondientes exámenes. Y, como ellos opinan los padres que, a diferencia de otras ocasiones, también fueron más numerosos en la protesta. Los organizadores aseguraron que el seguimiento de la huelga en Asturias rozó el 100% en ESO, FP y Bachillarato, mientras que en las etapas de Infantil y Primaria (cuyas familias también estaban llamadas a respaldar el paro) fue más dispar. En las alas de la comunidad el respaldo fue de un 90%, mientras que en los colegios del centro de la región se quedó en un 60%.

Las manifestaciones convocadas por el Sindicato de Estudiantes y que han discurrido esta mañana por el centro de Gijón y de Oviedo han marcado esta jornada de huelga, en la que también hay prevista otra esta tarde, a las 18 horas, con salida de la estación de Renfe, en Oviedo, y a la que se unirán padres y docentes. En el caso de la de Gijón, los estudiantes aseguraron haber reunido a mil personas, mientras que agentes del Cuerpo Nacional de Policía rebajaron la cifra a 400. Lo cierto es que sí había más manifestantes que en otras convocatorias.

Cientos de personas han secundado la protesta en Oviedo.

Cientos de personas han secundado la protesta en Oviedo. / Pablo Lorenzana.

"Prueba de que los estudiantes no quieren estas reválidas es el seguimiento que hemos tenido en la calle y en las aulas. En todo el tiempo que llevo en el Sindicato de Estudiantes nunca había visto tanta gente", señaló la portavoz del colectivo, Anahí López. La protesta partió de la plaza del Instituto a las doce del mediodía y la encabezaba una pancarta en la que se podía leer 'No a las reválidas, no a la LOMCE'. Siguiendo el recorrido hasta la Plaza Mayor estaban Sergio López y Sonja Moldenhauer, estudiantes de primero de Bachillerato del IES Doña Jimena, que iban acompañados por Benjamín Bejarano, del Colegio Virgen Mediadora (Dominicas), de tercero de la ESO. Los tres jóvenes coincidieron en su rechazo a unas pruebas externas que "si salen mal, si uno tiene un mal día, los dos años de esfuerzo en Bachillerato o los cuatro en Secundaria no se tendrán en cuenta para nada". Y lo mismo pensaban Carla Berros, Alba Martínez y Alba Díaz, de tercero de la ESO del colegio San Miguel. "He venido porque no creo en en ellas. Dejará a los estudiantes fuera del sistema y el paro aumentará. En consecuencia, la gente seguirá preparándose en academias o donde sea. Para mí, es otra forma de sacar dinero", afirmaba un estudiante de FP de La Laboral, preocupado también por su hermano, que acaba de terminar Secundaria.

Ente la multitud que avanzaba por el Muro y entre las que sobresalían pancartas como 'Por una educación que nos enseñe a pensar, no a obedecer', se encontraba una de las más afectadas. María Lorenzo, del colegio La Salle, alumna de segundo de Bachillerato. A punto de finalizar octubre, ni ella ni el resto de sus compañeros saben a qué se van a enfrentar a final de curso. El Ministerio de Educación aún no ha publicado la orden que detalla cómo van a ser las reválidas ni cómo se valorar a los alumnos. "Aún no sabemos nada y tenemos muchas dudas", indicaba María, que escogió las asignaturas "un poco a ojo", cuando aún tampoco se había hecho público el real decreto que regula las pruebas externas y que data del 30 de julio.

Detrás de la pancarta '¿Cuántas veces tenemos que aprobar?' iba un grupo de madres de los institutos Mata Jove, Feijoo y el colegio García Lorca, que ya en su momento protestaron por la reválida de sexto de Primaria, que los alumnos realizaron a mediados de junio. La hija de Pili Hevia, que entonces cursaba sus estudios en el Honesto Batalón, no la hizo, como otros muchos de su clase. "No es lógico que les hagan superar esta prueba con el volumen de exámenes que tienen. Además de ser retrógradas y suponer un gasto (estimado en unos 800.000 euros), no son eficaces", sostiene esta madre. "Y no son eficaces porque el profesorado se ve en la tesitura de orientar al alumnado a aprobar esta prueba, no a aprender lo que debe". Y Alejandro Fernández, padre de una niña de Primaria del colegio Antonio Machado, señalaba también que "no ve justo que los alumnos, después de los nervios que pasan en los exámenes de fin de curso, se vean obligados a superar otro en el que se juegan toda la etapa".

Críticas al PSOE

Al finalizar el recorrido, la portavoz del Sindicato de Estudiantes leyó un comunicado en el que advirtió al Gobierno de Rajoy que "esto no ha hecho más que empezar". "Hoy hemos vaciado las aulas y llenado las calles en todo el Estado en las casi cien manifestaciones convocadas. Y lo volveremos a hacer todas las veces que sea necesario hasta que deroguen las reválidas franquistas, hasta que derogue la LOMCE y nos devuelvan todo el dinero que nos han robado a la educación pública". En un discurso en el que no faltaron las críticas al PSOE por "su vergonzosa alianza para entregar el gobierno a Rajoy y reeditar los cuatro años de pesadilla que hemos sufrido los jóvenes y los trabajadores", Anahí López también hizo un llamamiento a los "sindicatos de la enseñanza, del profesorado, que solo han llamado a la huelga en algunos territorios" para que "escuchen a sus afiliados, se suman a la manifestación y dejen de mirar para otro lado".

Apoyando la manifestación estaban los ediles de Xixón Sí Puede Mario Suárez del Fueyo y Nuria Rodríguez y la concejal de Izquierda Unida Ana María Castaño. "Las reválidas tienen un carácter sancionador y discriminatorio, pues van a dividir a quienes tienen recursos y más medios de acceder a la educación y a los que no, además de establecer rankings, como ya está sucediendo en Madrid", señaló Suárez del Fueyo.

En Oviedo, también con más asitentes que en otras ocasiones, la protesta partió de la plaza de España, rodeó el Campo San Francisco, y regresó al mismo punto de inicio. Además de criticar al gobierno en funciones por aprobar "en verano" y casi "a escondidas" el real decreto que regula las reválidas, el Sindicato de Estudiantes animó a toda la comunidad educativa a unirse y a "vaciar las aulas cuantas veces sea necesario".

Además de las pancartas, los participantes, entre los que se encuentran padres de alumnos de Primaria, corean consignas como “el hijo del obrero a la Universidad” o “estamos en lucha; Gobierno escucha”, lemas que se volverán a escuchar esta tarde en Oviedo, donde a las 18 horas comenzará una manifestación que los convocantes prevén "masiva" por la incorporación de los profesores.

El porcentaje de seguimiento a nivel estatal, según el Sindicato de Estudiantes, también es un "éxito", según la secretaria del Sindicato de Estudiantes, Ana García, que ha hecho esta valoración poco antes de comenzar la manifestación en Madrid, bajo el lema "Fuera las reválidas franquistas".

"No aceptamos que se nos devuelva a las reválidas franquistas de la época de nuestros padres, cuando sólo podía estudiar quien tenía medios económicos", ha resaltado García. Ha afirmado que ésta es la jornada numero 23 de huelga contra la Lomce y que "seguirán en la calle" para evitar "el sufrimiento que provocan los recortes, con institutos que se caen".