El Comercio

Filtran imágenes de la presunta violación en grupo a una chica en Sanfermines

Filtran imágenes de la presunta violación en grupo a una chica en Sanfermines
  • El vídeo que grabaron los propios acusados, que se llaman a sí mismos 'La Manada' en un grupo de WhatsApp, muestra al 'lobo' lanzando besos a cámara y al militar riéndose

Acaban de salir a la luz imágenes inéditas de la presunta violación múltiple denunciada por una joven de 18 años en la primera noche de San Fermín. Tan sólo un día después de que se haya dado a conocer parte del relato de la víctima -«me obligaron a hacer una felación a cada uno y luego me penetraron los cuatro»-, otra cadena de televisión ha tenido acceso al vídeo que los acusados grabaron en aquel portal número 5 de una céntrica calle de Pamplona.

Según revelan las imágenes, los miembros de 'La Manada' se divierten y disfrutan de su acción. «El militar se ríe, el 'lobo' lanza besos a la cámara mientras le chica le hace una felación y el prenda es el que le pone más pasión», describen en 'AR', el programa de Telecinco que ha tenido acceso a la prueba que resultó clave en la decisión de enviar a los jóvenes sevillanos a prisión.

En las capturas de pantalla se muestra en detalle a los integrantes de 'La manada', su posición y actitud en el momento de los hechos. La ropa y zapatillas aparecen por el suelo. Los tatuajes, los escudos del Sevilla y detalles varios como las pulseras, no dejan lugar a dudas de quién es quién.

«Me rodearon, no pude zafarme... el chico del reloj me tapaba la boca»

Este miércoles era Antena 3 quien destapaba parte del relato de la presunta víctima. La chica, residente en Madrid, relata una vez más que conoció a los jóvenes en Pamplona, que se encontraban en un banco y que, según le dijeron, tenían intención de dormir en un coche. Tras perder de vista a unos amigos de la universidad con los que estaba, ella también se encontraba en la misma zona de los bancos. La víctima les contó que también pensaba dormir en su propio vehículo así que el grupo de chicos se ofreció a acompañarla. Por el camino ellos trataron de conseguir una habitación en un hotel, sin éxito ya que estaba completo. «Iban tres por delante y yo detrás, hablando con el cuarto», explica.

La joven relata cómo en un momento dado la empezaron a agarrar por los hombros y comenzaron a darle abrazos, unas muestras de afecto que, cuenta, rechazó y les recriminó. La chica insistió entonces en irse sola por otro camino, pero no pudo deshacerse de ellos. Después, siempre según su testimonio, la obligaron a entrar en un portal aprovechando que una mujer entraba en ese momento al interior del mismo.

Una vez en el portal, la joven asegura haber sufrido un auténtico calvario. «Me rodearon los cuatro, no pude zafarme... el chico del reloj me tapaba la boca.. me tiraron al suelo y me soltaron el sujetador. También los botones del pantalón...», detalla.

Entonces la obligaron a hacer una felación a cada uno y después la penetraron sucesivamente todos los acusados. «Mientras uno me agarraba de la cadera otro me estaba cogiendo del cuello...», denuncia la joven en la declaración. Asimismo, sostiene que se quedó bloqueada y que no pudo gritar porque le taparon la boca para que no lo hiciera.

Versión del Guardia Civil

Lo cierto es que en los últimos días se está filtrando mucha información. El lunes fue también en el programa de Ana Rosa, en Tele 5, donde se recogieron las declaraciones de uno de los acusados, el guardia civil. En su intervención el joven señalaba que la chica accedió voluntariamente a mantener relaciones sexuales con todos ellos y manifestaba su sorpresa al conocer que habían sido denunciados.

El acusado de la violación en San Fermín sostenía que conocieron a la chica. «Le di dos besos y me dijo que tenía unos ojos muy bonitos. Un amigo mío le dijo: '¿Te gusta alguno de mis amigos?'. Y ella dijo: 'Pues sí, la verdad es que sois todos muy guapos». Fue en ese momento en el que ella misma habría asegurado «que podía con los cinco», lo que provocó que, tras ser preguntada, comenzaran a buscar una habitación de hotel.

Ante la imposibilidad de hallar una, decidieron entrar al baño de una discoteca, donde tampoco pudieron consumar la relación por culpa «de la cola tan grande» que había allí. Entonces, buscaron un portal para estar resguardados de los ojos indiscretos: «Ella entró por su propio pie al igual que todos, y en ningún momento la forzamos», aseguraba el acusado. «Ella se quitó su ropa, nosotros la nuestra y empezó a realizar felaciones», relató.