Se vende lugar con historia en Asturias

El palacio de Sebreño, en Ribadesella. /
El palacio de Sebreño, en Ribadesella.

Palacios, casonas, construcciones indianas e incluso pueblos enteros forman parte de la oferta de inmobiliarias especializadas, que a menudo se dirigen a inversores extranjeros

ELCOMERCIO.ES

Mar y montaña, historia y cultura, tradición e identidad. Asturias vende muchas cosas de sí misma y, a menudo, las vende en un mismo paquete. En ocasiones, disfrutar de todas las riquezas de la región no es caro, pero en otras exige importantes desembolsos. Así es cuando se trata de edificaciones históricas: palacios, casonas o viviendas indianas que, incluso entre las ruinas, conservan trazos de la riqueza y el poder que en su día representaron. Muchas de estas construcciones se ofrecen hoy a través de inmobiliarias especializadas y su precio de venta evidencia el valor de mercado de un trozo de historia.

Los ejemplos se suceden de Oriente a Occidente. El palacio de Sebreño, en Ribadesella, es una de estas piezas. Construido en piedra en el siglo XVI, se vente junto a la capilla y el hórreo de la finca por 6 millones de euros. La gestión la tramita la firma Asturian Properties, que en el mismo concejo oferta una segunda edificación del siglo XVIII por 4,5 millones de euros.

La oferta de esta compañía, especializada en un mercado extranjero, incluye un palacete del siglo XIX ubicado en el concejo de Teverga que se vende, por 4 millones de euros, totalmente amueblado, lo que permite acceder también a algunas antigüedades.

En la promoción de algunas de estas casonas se adjunta la expresión ideal para hotel y otras se venden ya acondicionadas para ese fin. Es el caso de una edificación de Llanes, erigida en el siglo XVII, que se ha puesto a la venta por 1,6 millones de euros; o de otra emplazada en Villaviciosa desde el siglo XIX, que salió al mercado por 1,1 millones, aunque ahora se oferta por 650.000 euros.

Con planes de una inversión hotelera se adquirió hace varios años el palacio de Sestelo, en Castropol, una majestuosa construcción decimonónica de siete plantas y más de 2.500 metros cuadrados que preside una finca de más de 13.000 metros cuadrados. El proyecto de recuperación del conjunto se materializó, en parte, en el jardín y ahora todo se pone a la venta por 1,4 millones de euros.

Casas indianas

No obstante, la mayor parte de estos edificios patrimoniales se ofertan como viviendas particulares, respetando la idea con la que fueron diseñadas. Es el caso de casi todas las casas indianas que se ofertan en el Principado. En este apartado, el palacio Jardón, construido en Viavélez (El Franco) en 1914, es uno de los ejemplos más representativos. Con cuatro plantas de 600 metros cuadrados, fue construido como residencia de vacaciones, a la que acompaña un jardín francés de 16.000 metros cuadrados. Está a la venta por 3 millones de euros.

Otra construcción singular del Noroccidente se encuentra en Villapedre (Navia). Construida en 1930, tiene una superficie de unos 1.500 metros cuadrados que se rehabilitaron en 1999. Se puso en venta por 4 millones de euros, aunque en la actualidad la propiedad pide algo más de 2,3 millones de euros, según el anuncio de la firma Aldeas Abandonadas.

Colombres, cuya huella indiana ha adquirido una gran proyección con el premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2015, también es un referente en este mercado de origen colonial. Está a la venta una de sus edificaciones más conocidas, gracias a su intensa tonalidad roja (de hecho, ha sido escenario de películas y series de televisión). Al edificio principal, con tres plantas y 14 habitaciones, se anexa una casa unifamiliar en un terreno de 15.000 metros cuadrados. La petición económica, 1,9 millones de euros.

Una construcción similar, levantada en 1925, también se oferta en Cadavedo (Valdés). Tiene tres plantas, siete habitaciones y 2.000 metros cuadrados de jardín que se pueden adquirir por un millón de euros. Por su parte, cerca de Gijón, se oferta una finca de más de 5.000 metros y una casa de 800 metros por 998.000 euros.

Paisajes de Asturias

La oferta de bienes patrimoniales evidencia un mercado activo que tiene en la empresa Paisajes de Asturias uno de sus principales actores. Desde su constitución, en el año 2000, la compañía ha adquirido conjuntos de gran valor histórico y cultural (algunos, incluso, declarados Bien de Interés Cultural) para su rehabilitación y, en su caso, explotación como alojamiento turístico. Es el caso del Palacio de Trenor, en la localidad castropolense de Figueras, cuya rehabilitación está muy avanzada.

En el mismo concejo, la empresa tiene las Torres de Donlebún (Barres) y el palacio del Marqués de Santa Cruz; en Valdés, adquirió Villa Excelsior, una de las más conocidas casas indianas del concejo; y en Llanes cerró la compra del palacio de El Cercáu y el palacio Duque de Estrada. Asimismo, hace unos años adquirió la Torre de los Morenos, en Ribadeo, con la intención de salvarla del deterioro.

Pueblos enteros

Pero la oferta de bienes patrimoniales no se limita a edificios individuales. Invertir en conjuntos etnográficos o pueblos enteros también es posible. La firma Aldeas Abandonadas está especializada en este tipo de bienes, de la que hay ejemplos de Colunga a Taramundi. Con más o menos carga de detalles, estas ofertas incluyen grandes superficies de terreno y varias edificaciones (una principal, el resto auxiliares) que, en la mayoría de los casos, requieren reformas significativas. Esto explica la extensa horquilla de precios, que se mueve entre los 450.000 euros y los casi 2,9 millones de euros. Estas inversiones pueden representar el primer paso para desarrollar proyectos turísticos o nuevos espacios para clientes exclusivos.