«El turismo rural tiene poco futuro si no hay una actividad primaria»

El socialista Eduardo Lastra, alcalde de Taramundi, deja la política activa después de 36 años. /
El socialista Eduardo Lastra, alcalde de Taramundi, deja la política activa después de 36 años.

alcalde de Taramundi

ISABEL GÓMEZNavia

Decidido a acatar el compromiso que adquirió hace cuatro años con su familia, en especial con su esposa, ansioso por disfrutar de una vida más relajada y convencido de que hay un grupo de personas que continuará el proyecto del PSOE en su concejo natal, Eduardo Lastra (1950) deja la primera línea de la política. Pone fin así a 36 años de trayectoria y cede el testigo como candidato a la Alcaldía al que todavía hoy es su mano derecha, César Villabrille.

32 años de alcalde, cuatro como viceconsejero de Medio Rural. ¿Qué balance hace?

El balance personal es positivo. Y desde el punto de vista de la gestión municipal, creo que también. Salíamos de una situación absolutamente nefasta y se hicieron muchas cosas.

Hasta convertirse en pioneros del turismo rural en España. ¿Qué supuso La Rectoral para Taramundi?

Desde luego, fue un antes y un después para Taramundi. Cambió la mentalidad de la población. A partir de ese momento, la gente tuvo ilusión y creía que su pueblo podía estar en el mapa de Asturias, de España, del mundo. Creo que La Rectoral y todo lo que es el turismo rural ha tenido unos resultados espectaculares para Taramundi.

¿Es la receta mágica para el medio rural?

La filosofía del turismo rural es buena para el medio rural, pero no puede sustituir en ningún caso al sector primario. Si no hay actividad primaria, si la gente que viene a descansar sale a la calle y no ve vida en el pueblo, entonces el turismo rural tiene poco futuro. Es el principal reto que tenemos: conseguir que el sector primario se mantenga.

Según la experiencia de La Rectoral, ¿la iniciativa pública tiene que ir antes que la privada?

En zonas como ésta, la que tiene que ir delante es la Administración, sin duda ninguna. La Administración tiene que conseguir el efecto arrastre de la inversión privada. Sin hacer directamente los negocios, pero primando a los trabajadores de la Administración que viven en las zonas rurales y planteando un baremo diferente desde el punto de vista fiscal para las empresas que se pongan aquí. Así, esto empezaría a girar.

¿Realmente cree que el medio rural está en riesgo?

Creo que sí. Estamos a pocos años de que realmente desaparezca, de continuar esta tendencia. Es necesario que la Administración lidere incentive y apoye. En caso contrario, no tiene sentido nada de lo que hemos hecho. Habremos fracasado.

¿Se están perdiendo oportunidades en el sector forestal?

Sin duda. Cuando Servanda García y yo estuvimos en la consejería se elaboró la Ley de Montes con un pacto bastante amplio. Planteaba cosas como los planes de ordenación forestal. Estaban en fase de aprobación, pero vino la siguiente consejera, de IU, y los echaron a la papelera y nadie los ha vuelto a rescatar. En el tema forestal no puede haber esos cambios de criterio cada cuatro años. Es imprescindible un gran pacto global porque puede generar muchos empleos.

¿Qué recuerdo se lleva?

Creo que la gente me quiere bien.

¿Confía que en que César Villabrille revalide la mayoría?

Sí. Sin duda.

¿Qué espera de los comicios de mayo en Asturias0?

Que vamos a ganar las elecciones. Tenemos el mejor candidato y somos los únicos que tenemos un proyecto sensato y realizable. No estamos para cosas raras ni para aventuras. Creo que la gente va a valorar: la sensatez.