Agroganadería investiga las causas del foco de tuberculosis bovina en Parres

Yolanda Junco aplica cal en su explotación, afectadas por el brote de tuberculosis bovina. /
Yolanda Junco aplica cal en su explotación, afectadas por el brote de tuberculosis bovina.

Fuentes ganaderas aseguran que las explotaciones afectadas rondan la decena y que se han sacrificado más de 220 reses a causa del mal

TERRY BASTERRALlanes

Técnicos de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos se encuentran trabajando en la elaboración de un estudio epidemiológico con el fin de determinar las causas que han provocado que vuelva a aparecer un nuevo foco de tuberculosis bovina en Parres. Un brote que ha tenido lugar en la misma zona del municipio donde ya hace dos años esta enfermedad obligó a sacrificar más de 140 reses.

En esta ocasión, aunque no se han hecho públicas las cifras oficiales de vacas que han sido llevadas al matadero a causa de este mal, entre los al menos ocho ganaderos afectados se indica que se han sacrificado más de 220 reses desde que los veterinarios dependientes de la Consejería detectasen la presencia de un nuevo foco durante la campaña de saneamiento llevada a cabo en el lugar el pasado agosto.

Fuentes de Agroganadería indicaron ayer que en la actualidad se están recabando datos y realizando análisis para poder determinar la causa que ha provocado el nuevo brote de tuberculosis bovina en Parres. También se avanzó que, una vez se concluya el estudio que está en marcha en estos momentos, la Consejería convocará una reunión en la que se explicará a los ganaderos locales las medidas que se van a adoptar para hacer frente a este nuevo brote surgido en las inmediaciones de Fíos, Huexes y el Collado de Santo Tomás.

Y es que en Parres llueve sobre mojado en esta cuestión. En 2012 un foco de esta enfermedad en la zona de la sierra del Sueve limítrofe con Piloña obligó a sacrificar a unas 140 reses. En esta ocasión el número de animales afectados ha sido mayor. Pero se da el caso además de que algunas de las explotaciones donde se han detectado reses que han arrojado resultados positivos a los análisis ya se vieron infectadas hace dos años y llevaron a cabo los denominados 'vacíos sanitarios'. Pese a ello sus animales se han vuelto a contagiar de tuberculosis bovina.

Este hace que entre los ganaderos exista la creencia de que la enfermedad está siendo transmitida por la fauna silvestre de la zona. Así lo considera, por ejemplo, la ganadera Yolanda Junco Díaz, quien ha perdido 26 vacas de leche a causa de la tuberculosis bovina. «Nos salieron 11 positivos y optamos por hacer el vacío sanitario. Nos han obligado a desinfectar la explotación y a echar cal», señala esta ganadera, quien asegura que «nuestras vacas nacen y se crían en la explotación». «Nosotros no tratamos con animales. Como mucho le podemos comprar alguna vaca a nuestra vecina, que también está afectada por el brote. Nuestras vacas pasan todo el día en el campo y sólo las recogemos para ordeñarlas, por eso pensamos que la enfermedad está en la zona de pastos», añade. Yolanda Junco opina que «la solución no va a ser fácil». «El problema es que tenemos el foco aquí y ni los que entienden saben cómo se puede solucionar», concluye.