El monumento antifascista de El Mazucu aparece de nuevo destrozado y pintarrajeado

Daños en el monolito antifascista de El Mazucu, esta semana. / E. C.
Daños en el monolito antifascista de El Mazucu, esta semana. / E. C.

Desde su colocación hace once años sufre continuos ataques, denuncia Famyr, que reclama a Llanes el cumplimiento de la ley de Memoria Histórica

G. POMARADA LLANES.

Los destrozos en el monolito que rinde homenaje a los republicanos caídos en El Mazucu se han convertido en una práctica que se repite año tras año. Esta misma semana, el monumento de piedra y hierro aparecía desprovisto de su placa y con los elementos que simulan la bandera republicana cubiertos de pintura. Desde su colocación hace once años en el Alto que acogió la última gran batalla del Frente Norte de la Guerra Civil, «no hay año que no lo destrocen o lo pinten», denuncian desde la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr).

Al contrario que en ocasiones previas, esta vez la entidad ha optado por no denunciar los hechos. «Ya lo hicimos antes y siempre queda en nada», lamentan. Tras los destrozos de 2017, registrados durante el mes de abril, miembros de la Federación dijeron tener «indicios más que razonables sobre la autoría» del ataque y así, dijeron, se lo hicieron saber a la Guardia Civil. Una situación similar se produce ahora, pues sospechan de «gente de la zona» que vierte comentarios amenazantes en las redes sociales. «Ojo por ojo» y «otro que pongáis, otro que tiraremos» son los mensajes que dicen haber recibido.

A pesar de lo reiterado de los destrozos, la intención de Famyr es recuperar una vez más el estado original del monolito. La nueva placa se colocará el 15 de septiembre, coincidiendo con el 81 aniversario de la batalla. Para esa fecha, señalan, estará también lista la nueva capa de pintura en las estructuras férreas, unas tareas que valoran en unos trescientos euros. En los destrozos del pasado 2017, que redujeron el monolito a escombros, Famyr hizo frente a «3.000 euros» en reparaciones y colocación de la estructura con los colores republicanos a través de «fondos propios y aportaciones voluntarias», cuentan.

Para la Federación, los ataques en El Mazucu son solo la cara visible del tratamiento que recibe la ley de Memoria Histórica en Llanes. Entre los ejemplos de reminiscencias de la dictadura franquista que aún perviven en el concejo citan desde la entidad las placas en la iglesia de Poo y la basílica llanisca, así como calles de la villa. «Quitar la calle de Genaro Riestra está aprobado en pleno, pero ahí sigue», denuncian. En el caso de la placa de la basílica, que reza un «caídos por Dios y por España», desde Famyr dicen tener constancia de que la Iglesia «no tendría inconveniente en quitarlo».

Ataque «lamentable»

Por ello urgen al cuatripartito a dar cumplimiento a la legislación. «Es incomprensible la permisividad, es una falta de ética democrática», afean. Recuerdan, además, que la batalla para retirar el monumento en honor a la Legión Cóndor ubicado en el Alto de la Tornería, en El Mazucu, acabó llegando a los tribunales. «Es un Ayuntamiento en el que tuvimos que denunciar para que quitaran elementos fascistas», insisten. No obstante, excluyen a ciertos miembros del equipo de gobierno por su «sensibilidad» con la Memoria Histórica y citan entre ellos al edil de Izquierda Unida, Javier Ardines, y la concejala de Cultura de Vecinos x Llanes, Marisa Elviro.

La edil, por su parte, tachó ayer de «lamentable» el ataque al monolito y defendió el cumplimiento de la ley de Memoria Histórica por parte del Consistorio llanisco. «Lo que depende del Ayuntamiento está todo», indicó, pues el nombre de la calle Genaro Riestra «está oficialmente cambiado» y la placa de la basílica «se requirió» a la Iglesia «para que la quitasen».

 

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