El Sespa bloquea la contratación de MIR e impide su fichaje en urgencias hospitalarias

Varios facultativos ya tenían apalabrada su incorporación al HUCA y Cabueñes. Los hospitales alertan de que «mermará la calidad asistencial»

L. FONSECA / L. MAYORDOMOGIJÓN.

Los servicios de urgencias hospitalarias de Asturias tienen prohibido contratar a los nuevos médicos MIR. Al menos, de momento. El Sespa ha bloqueado la bolsa trabajo médico de la que se nutren los servicios de urgencias de los hospitales. La última camada de MIR que han decidido quedarse en Asturias suman nuevo efectivos. El Sespa les ha conminado a esperar hasta tanto «resuelva el problema de la falta de médicos de familia en Primaria». En la práctica supone que «los han mandado al paro, cuando otros de su promoción que se han ido fuera ya están trabajando», indican con indignación fuentes hospitalarias.

En el HUCA, por ejemplo, ya tenían apalabrada su incorporación cuatro de esos nueve MIR. El complejo hospitalario preveía contratarles para cubrir bajas y vacaciones. Se da la circunstancia que en las urgencias de La Cadellada hay cuatro facultativos de baja «que aún no hemos podido cubrir». La situación se agravaría, «y mucho», si además, «no podemos contratar a esos MIR. Está claro que la calidad asistencial se verá mermada», advierten fuentes del servicio, que recuerdan que el pasado mayo el complejo hospitalario vivió otro récord de demanda, con 10.200 urgencias en un mes, una cifra que supera a enero, cuando incluso hubo gripe.

El HUCA no es el único hospital afectado. También Cabueñes preveía nutrirse de alguno de estos profesionales. «Si el Sespa se queda con todos estos médicos para parchear la falta de profesionales en Primaria, repercutirá de forma negativa en las urgencias», insisten.

Cajero automático

La advertencia llega también desde el Sespa. En el sindicato hablan de que priorizar Atención Primaria en detrimento de las urgencias hospitalarias es como desvestir un santo para vestir a otro. Máxime cuando las últimas se han convertido en «el cajero automático de la sanidad», a las que se recurre cada vez más.