Confesiones de una escritora serena

La escritora Gloria Losa posa con un ejemplar de su tercera novela /
La escritora Gloria Losa posa con un ejemplar de su tercera novela

La novelista Gloria Losada presenta su tercer trabajo, ‘La plaza de los pintores’

BORJA PINOAvilés

Hace casi quince años que Gloria Losada Pena (La Coruña, 1966) abandonó su Galicia natal para asentarse en Avilés y, desde entonces, las calles que recorre a diario, cargadas de anécdotas, de vivencias propias y ajenas y de historia le han servido de inspiración para alimentar el fruto de su gran pasión: la escritura. Su amor por la literatura eclosionó por primera vez hace dos años, con la publicación de su primera novela, La casa de los recuerdos. Una obra primigenia que ha marcado un camino cuya última parada ha sido La plaza de los pintores, tercera creación de esta literata, que ha sido recientemente presentada al público.

Dice ser «una escritora tranquila, sin presiones ni agobios», y bastan unos pocos instantes con ella para confirmar la veracidad de dicha afirmación. Tal vez esa característica se deba a que su inmersión en el competitivo mundo editorial «fue pura casualidad, porque siempre me ha gustado escribir, pero hasta hace diez años sólo lo hacía para mí». El elemento que le permitió modificar esa dinámica fue internet; «empecé a publicar mis textos en varias páginas, más por darlas a conocer que con el fin de lucrarme, hasta que un día me di cuenta de que tenía todas las piezas para crear una novela que ofrecer a alguna editorial». Varias editoriales recibieron la que, dos años más tarde, llegaría a convertirse en La casa de los recuerdos, hasta que el texto cayó en las manos de una editorial «que descuidó por completo la promoción; supongo que podría haber conseguido mejores resultados de haber sabido elegir mejor, pero al menos aprendí la lección».

Las enseñanzas de aquella experiencia original le valiero para dar forma a Historias de un vecindario, su segundo libro y del que guarda un mejor sabor de boca. «Es una historia cargada de humor, que, junto con la intriga, es el campo en que mejor me muevo, porque las ideas fluyen con facilidad por mi mente», reconoce. En este sentido, su tercera novela supone un giro de timón radical, pues se enmarca dentro de las pautas de la novela romántica tradicional. «No es una obra transgresora en cuanto a la historia, pero sí en el desarrollo de los personajes. En muchos libros románticos los protagonistas son o demasiado buenos, o demasiado bobos. Yo he intentado darles un fondo un poco más sólido, y creo haberlo logrado».

Nuevas tecnologías

Con esta tercera creación, que narra los intentos de una joven que emigra a París por olvidar su tormentoso pasado amoroso, Losada se consolida como una de promesas de las letras locales mejor afianzadas. No en vano forma parte de esa legión de escritores primerizos que han tenido la fortuna de captar el interés de una editorial. «Nunca me he planteado recurrir a la autopublicación. Las buenas editoriales te ofrecen una serie de ventajas que, si se saben aprovechar, ayudan mucho a que todo salga bien: contactos, promociones, líneas de distribución...».

Parte de los buenos resultados que sus textos han cosechado se debe a su adaptación a las nuevas tecnologías. Así, el hecho de plasmar las líneas que escribe en un formato digital no genera en ella preocupaciones aunque reconoce que «los precios de los libros digitales son excesivos. Que una novela impresa cueste 17 euros puedo entenderlo, pues requiere de un proceso de impresión caro, pero que un archivo PDF alcance los 10 euros no juega precisamente a nuestro favor». Tampoco la piratería, un fenómeno que dice comprender, «porque todos lo hemos hecho, pero que sólo puede solucionarse por medio de la educación, no de las prohibiciones o del bloqueo de contenidos online».

Por el momento, y mientras aguarda los resultados de su último trabajo, Losada ya perfila las líneas maestras de su próxima obra, que supondrá, «si todo va bien, mi retorno a la comedia».

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