«El oro asturiano transformó el sistema de la Roma de Augusto»

Almudena Orejas durante la conferencia. / OMAR ANTUÑA
Almudena Orejas durante la conferencia. / OMAR ANTUÑA

La investigadora del CSIC Almudena Orejas ahondó en la importancia del noroeste peninsular en el desarrollo de la economía romana

ALEJANDRO L. JAMBRINA AVILÉS.

Antes de que los partidos políticos hiciesen y deshiciesen presupuestos y la economía fuese un problema global, el emperador romano Augusto implantó un sistema monetario muy efectivo, el del oro. Una de las principales zonas de explotaciones aureas estuvo en el noroeste peninsular, concretamente en lo que hoy es Asturias y parte de León. En este periodo histórico ahondó la arqueóloga e investigadora del CSIC, Almudena Orejas, lo hizo ayer en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, coordinada por Mercedes de Soignie, en una conferencia titulada 'La minería del oro en la Asturia romana'.

El título de la charla le pareció curioso a alguno de los asistentes, que pensaron que la falta de una 'S' final había sido una errata, «pero Asturia hace referencia a una amplia región que también abarca zonas de Galicia, León y parte de Portugal», explicó la investigadora. Orejas trató de sintetizar las claves históricas y técnicas de las explotaciones de oro para entender el alcance que tuvieron en la Asturia romana. «Para ello es importante explicar algo sobre el proceso de integración del norte hispano en el dominio de Roma. Los romanos conquistaron y sometieron a los pueblos astures, pero no los esclavizaron, en su lugar impusieron uno de los primeros sistemas tributarios efectivos, trabajo a cambio de tierras y paz». Afirmó que «el oro asturiano transformó el sistema económico y social de la Roma de Augusto».

Poco ha quedado de aquellas minas, «son más comunes los restos en zonas como Astorga, donde se encontraba el centro administrativo de la zona norte y han aparecido numerosos restos», indicó la arqueóloga. El oro fue una nueva necesidad para los romanos y ayudó a unificar su sistema monetario que tuvo su auge, al igual que las propias explotaciones, entre finales del siglo II y principios del III a. C. «Después abandonaron las explotaciones, pero tuvimos la suerte de que nunca más se volvieron a usar y ahora conservamos en Asturias restos que nos ayudan a comprender como vivían en aquella época». Los mineros asturianos de la Roma antigua tuvieron un papel tan importante en la economía y la transformación social, que incluso se convirtieron en una figura literaria «que aparece en poemas antiguos que se han rescatado».

El agua

De lo que si han quedado restos significativos es de las técnicas utilizadas por los romanos para extraer el oro de la roca virgen. «En Asturias son muy comunes los yacimientos primarios o en roca, pero también hubo algunos yacimientos secundarios que consistían en arrastrar masas de aluviones». Orejas también explicó en su conferencia la importancia del agua como elemento transformador del terreno, «se canalizaba a través de galerías subterráneas y ayudaba a destruir el terreno para poder acceder al mineral».

Los asistentes a la conferencia también aprendieron algunas curiosidades sobre la profesión del arqueólogo moderno, «es habitual pensar que los arqueólogos básicamente excavamos pero hay una larga serie de trabajos de campo y laboratorio que son igualmente necesarios y muchos de ellos los realizamos en colaboración con colegas de otras disciplinas, como geólogos, topógrafos o biólogos», destaco.

Orejas advirtió a los presentes que la información que daba estaba algo desactualizada, «pues deben saber que cada día aparecen nuevos yacimientos en esta región que desconocíamos y descubrimos nuevas huellas de la historia de esta y muchas otras regiones de la Península».

La arqueóloga recordó lo importante que es visibilizar su trabajo para apoyar nuevas investigaciones. «El trabajo arqueológico es silencioso. Un reto importante es hacer compatible el rigor científico con una divulgación cercana».