Difunden fotografías íntimas de varias menores de dos centros avilesinos

Difunden fotografías íntimas de varias menores de dos centros avilesinos

Entre la veintena de víctimas hay estudiantes que rondan los trece y catorce años del colegio Santo Ángel y del Instituto Número 5

R. ARIAS / E. FANJUL AVILÉS.

Varias menores avilesinas, al menos una veintena, según ha podido saber este periódico, se han visto implicadas en un nuevo escándalo relacionado con la difusión de fotografías íntimas a través de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp. Por esta vía se habría estado difundiendo en los últimos dos días un archivo con imágenes comprimidas en el que se incluían fotos de estudiantes de varios centros educativos avilesinos de contenido erótico, en el que las menores se muestran semidesnudas.

Estas fotografías habrían sido enviadas por las propias chicas a otro u otros jóvenes de su edad en el marco de conversaciones privadas, pero luego salieron de ese ámbito y, reunidas en un mismo archivo, comenzaron a difundirse rápidamente de móvil en móvil, causando una gran inquietud entre las jóvenes afectadas.

Algunas de ellas se lo comunicaron a sus familias, y consta la denuncia de la madre de una de ellas, que acudió a la Comisaría de la Policía Nacional en la calle Río San Martín a ofrecer el relato de los hechos a los agentes, según confirmó un portavoz del cuerpo.

La divulgación de estas imágenes privadas de las menores afecta al menos a dos centros educativos, el colegio Santo Ángel y el Instituto Número 5, en los que estudian la mayoría, sino todas, las adolescentes afectadas. Estas son, en muchos casos, muy jóvenes, algunas incluso de catorce años de edad, aunque el abanico es más variado y afecta también a chicas de edades algo superiores, pero siempre menores, que habrían sido engañadas para proporcionar las fotografías que posteriormente fueron difundidas masivamente a través de la popular aplicación de mensajería.

El asunto ha causado un gran revuelo en los círculos de estas chicas, así como en su entorno familiar. Las jóvenes apuntan a uno o dos menores, también estudiantes de uno de estos centros, que son los que se habrían encargado de obtener las fotografías para posteriormente crear el archivo que se compartió entre otros jóvenes de esta misma horquilla de edad.

Los padres están alarmados por la situación, por el alto volumen de menores afectadas y por el hecho de que las jóvenes hayan accedido a compartir imágenes íntimas con demasiada facilidad.

Caso repetido

No es el único caso reciente de este tipo. Hace unos meses también saltó la alarma en el Instituto Número 5, donde entre los menores también empezaron a circular vídeos de contenido erótico que, en un principio, se pensó que habían sido grabados por alguno de ellos y que afectaban a otras alumnas del centro. Posteriormente, sin embargo, pudo comprobarse que no había sido así, sino que esos vídeos habían sido extraídos de la red y en ellos no salía ninguna persona de su entorno ni conocida, ni tampoco habían sido tomadas por ninguno de los estudiantes del instituto.

Este tipo de casos son relativamente frecuentes entre los jóvenes desde que se popularizaron los teléfonos inteligentes y las redes sociales y, a pesar de las numerosas charlas que se ofrecen en los colegios e institutos, tanto por agentes de la Policía Nacional como por otro tipo de expertos, este tipo de situaciones siguen dándose entre jóvenes de todas las edades.