«La desigualdad en el cine es enorme»

La actriz Eva Llorach. / JAVIER OCAÑA
La actriz Eva Llorach. / JAVIER OCAÑA

Eva Llorach, la actriz revelación de los últimos Goya, mantendrá el jueves un encuentro con el público en Gijón

PABLO A. MARÍN ESTRADA

La actriz Eva Llorach (Murcia, 1979) estará el jueves en el Teatro Jovellanos presentando el largometraje por el que ha recibido el Goya a la Actriz Revelación: 'Quién te cantará', de Carlos Vermut. La iniciativa es de la Fundación Academia de Cine y de B The Travel Brand para difundir las producciones españolas premiadas en un cliclo itinerante con la participación de sus protagonistas.

-¿'Quién te cantará' le ha cambiado la vida?

-Se puede decir eso sin faltar a la verdad ni un ápice. Ha sido increíble lo sucedido con esta película desde su estreno en San Sebastián y todo lo que ha venido después. Bueno, más bien afirmaría que he cambiado un poco de vida, sí.

-Aunque suene a tópico, ¿no se lo esperaba cuando la llamó Carlos Vermut?

-Es que Carlos hace maravillas. Al leer el guion sabía que era un trabajo importante, pero ese otro tipo de cosas ni te lo llegas a plantear, y si algún actor lo hace se equivoca, creo que se debe pensar solo en el resultado artístico. Si luego viene el reconocimiento de tus compañeros y de la profesión, bienvenido sea. En ese sentido ha sido un refuerzo muy positivo.

-Algo que nunca sobra en un oficio, como todos los artísticos, lleno de dudas.

-Los actores y actrices queremos estar muy seguros de lo que hacemos, y ese impulso es importante, pero no puedes depositar tus expectativas en lo que venga de fuera, no es sano. Hay trabajos excepcionales que no son premiados. Y en este oficio tienes que estar con los pies en la tierra. A los premios hay que darles la importancia justa, ni más ni menos.

-Actriz revelación, pero con una trayectoria detrás...

-Sí, aunque yo había hecho sobre todo cine independiente y me conocía solo un sector muy cinéfilo. He trabajado mucho, sobre todo en teatro -televisión menos-. Llevo diez años en Madrid y tuve la suerte de conocer al poco de llegar a Vermut para su primera película ('Diamond Flash'). Él ha jugado un papel esencial en mi carrera.

-¿Es un director exigente?

-A nivel infinito, te exige muchísimo y es muy obsesivo. Para trabajar con él hay que estar mentalmente muy preparada porque es duro, pero muy reconfortante.

-El personaje de 'Quién te cantará' no era fácil.

-Me metí tanto en ella que llegó un momento en que me sentía mal. Es de las cosas más difíciles que he hecho porque es una persona muy compleja y tuve que tirar de unos hilos de mí misma dolorosos. De hecho, no me reconozco en ese personaje: eso me alegra y me asusta de ver cómo he podido hacerlo.

-Al recoger el Goya pidió protagonismo para las mujeres, al margen de su edad.

-Es que la desigualdad es enorme. Tiene que haber muchas más protagonistas femeninas y con más de 40 años. No solo es imprescindible que se empiece a hacer, sino además que la sociedad se dé cuenta de que no solo la belleza y la juventud pueden vender. Será un cambio lento pero estoy convencida de que se va a dar.

-Fue bonito también el detalle de llamar a levantarse a sus compañeras.

-Después de ver a Frances McDormand en los Oscar, me salió del alma hacerlo, y me arriesgué porque podían no haberse levantado (incluso había preparado algo: «Si no queréis no pasa nada»). Al verlas me di cuenta, de qué pocas éramos, en una sala inmensa. Así se vio gráficamente la realidad.

-Le habrán ido saliendo proyectos.

-No es tanto como la gente piensa, porque en esta profesión las cosas van lentas, aunque ha sido un paso de gigante y están llegando algunos. Estoy en una serie que no puedo decir todavía y tras el verano voy a hacer una obra de María Velasco en el Centro Dramático Nacional dirigida por Javier Jiménez.

-¿Las plataformas digitales les han abierto el cielo para trabajar más?

-¡Vaya que sí! Netflix, HBO, Movistar, están haciendo producciones maravillosas y que se ven en todo el mundo, como el caso de 'Élite' o 'La casa de papel', con las posibilidades que eso te abre a nivel global. Eso buenísimo para la profesión y para todo el audiovisual. Bienvenidas sean, claro.