Juegos Olímpicos

El artífice de Tokio 2020, procesado por corrupción, se retira

Tsunekazu Takeda, presidente del Comité Olímpico Japonés. /Charly Triballeau (Afp)
Tsunekazu Takeda, presidente del Comité Olímpico Japonés. / Charly Triballeau (Afp)

La Justicia francesa sospecha que Tsunekazu Takeda autorizó dos presuntos pagos por un total de 2,8 millones de dólares de Singapur en 2013, durante la campaña de la candidatura japonesa

COLPISA / AFPTOKIO

El presidente del Comité Olímpico Japonés, Tsunekazu Takeda, procesado por corrupción por la Justicia francesa, ha anunciado este martes que dejará su cargo en junio, trece meses antes de que comiencen los Juegos de Tokio 2020.

«El 27 de junio terminará mi mandato», ha señalado Takeda, de 71 años, tras una reunión en Tokio. «Mi decisión no tiene nada que ver con la investigación en curso. Reflexioné durante un tiempo debido al límite de edad«, ha añadido.

«Considerando el futuro del Comité Olímpico Japonés, pensé que la decisión más conveniente era dejar la gestión a un nuevo líder de la generación siguiente», ha indicado. Takeda ha precisado que dejará también su plaza en el Comité Olímpico Internacional (COI).

El presidente del comité, al frente de la instancia desde 2001, esperaba en un primer momento quedarse hasta los Juegos de Tokio 2020 (24 julio-9 de agosto), pero su procesamiento le obligó a revisar sus planes. «Durante 18 años presidí el comité. Tokio fue elegido con el esfuerzo de todos, los preparativos avanzan como se debe», ha indicado.

Según la prensa, varios candidatos están en liza para reemplazarlo, entre ellos el campeón olímpico de judo Yasuhiro Yamashita, que ya es miembro del comité.

Pagos ilegales

La Justicia francesa sospecha que Takeda autorizó dos presuntos pagos por un total de 2,8 millones de dólares de Singapur (1,8 millones de euros) en 2013, durante la campaña de la candidatura japonesa. En septiembre de 2013, Tokio obtuvo la designación para los Juegos Olímpicos en Buenos Aires, con 60 votos frente a 36 para Estambul.

Desde que se conoció su procesamiento en enero, Takeda limitó sus apariciones públicas. Canceló viajes y rehusó en una rueda de prensa de apenas siete minutos en Tokio responder a la preguntas. Se contentó con leer un texto en el que rechazaba todas las acusaciones en su contra.

La investigación judicial francesa, abierta en mayo de 2016, se interesó por dos pagos realizados en beneficio de la empresa Black Tidings, de Singapur, bajo el título 'Tokyo 2020 Olympic Game Bid', procedente de una cuenta en un banco japonés. Black Tidings estaba gestionado por un consultor cercano a Papa Massata Diack, personaje central de varios casos de corrupción en la cumbre del deporte mundial.

Takeda, que niega haber actuado mal, dio su versión a los jueces de instrucción el 10 de diciembre de 2018 en París. A continuación la Justicia le notificó su procesamiento. «No conocía a Papa Massata Diack, nunca hablé con él, no sé quien es», insistió Takeda ante la Justicia francesa durante su audición, según pudo saber la AFP.

Argumentó que lo único que hizo fue firmar las órdenes de pago siguiendo las explicaciones de sus colaboradores, sobre la necesidad de recurrir a los servicios de Black Tidings, dirigido por un tal Tan, que Takeda dice no conocer. Esta sociedad fue recomendada por la agencia de publicidad japonesa Dentsu, subrayó Takeda, relación interesante para la Justicia, porque esta compañía es socia desde hace mucho tiempo de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

En agosto de 2016 un comité de investigación japonés negó la responsabilidad de Takeda, aceptando su explicación sobre que no conocía a Tan y Papa Massata Diack. Concluyó que ninguna ley japonesa fue violada, subrayando únicamente problemas de comunicación. Este informe no convenció a los investigadores franceses.

«No cometí ninguna irregularidad. No puedo decir nada sobre el fondo de la cuestión porque las investigaciones están en curso», ha añadido este martes el antiguo jinete olímpico. Unos minutos antes parecía afectado ante los otros miembros del comité, que celebraba una reunión ordinaria de una hora y media.